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Will Power se supera para ganar las 500 millas de Indianápolis

El piloto australiano consigue la machada a sus 37 años de edad y ya es campeón de Indycar y de las 500 millas de Indianápolis.

Power 02

A pocos pilotos los óvalos le habían quitado tanto como a Will Power. Hasta en tres ocasiones Power llegó jugándose el título de campeón de Indycar con Dario Franchitti a la última cita de la temporada. Y en tres ocasiones un óvalo, lejos de ser su especialidad, lo impidió. En 2013, justo el año que por primera vez Power no llegaba a la cita final con opciones de ser campeón, sorprendía con una victoria en el óvalo de Fontana, comenzando así con un nuevo Will Power más competitivo en esta especialidad.

El trabajo tuvo sus frutos en 2014, cuando Power consiguió proclamarse campeón de la Indycar por primera, y hasta la fecha, única vez, en su carrera deportiva. Y en 2015 sorprendió luchando por la victoria de las 500 millas de Indianápolis en una edición ganada por Juan Pablo Montoya, separados en meta en solo una décima de segundo.

Power demostró que tenía la velocidad, que estaba preparado para escribir su nombre en el libro de las 500 millas de Indianápolis. Pero no se dio la situación. Situación que ha cambiado este 2018, donde con más velocidad que nadie, y tras una gestión perfecta de sus recursos, Will Power se convierte en el primer piloto australiano en ganar las 500 millas de Indianápolis. Lo hace a sus 37 años, en la que ha sido su undécima participación.

Una carrera que no ha sido plácida, pues los nuevos kits aerodinámicos y el calor inesperado han convertido a los coches en vehículos muy nerviosos, casi impredecibles. Los accidentes, con pilotos perdiendo la parte trasera sin aviso, se sucedían de forma continua, poniendo a los participantes en aviso, algo que no achantó a Will Power que no dio opciones a sus rivales.

Power pudo con el ídolo local, Ed Carpenter, que con mucha frustración acepta la segunda posición y ve como se escapa una nueva oportunidad de conseguir su mayor sueño. También pudo con Dixon, el mago del ahorro de combustible, y con Alexander Rossi, protagonista de una gran remontada, pero que quizás enseñó sus cartas demasiado pronto.

También tuvo su cuota de protagonismo Oriol Servià. El equipo se la jugó, parando muy pronto para llegar hasta el final, esperanzado en una serie de banderas amarillas. El piloto español lideró un buen número de vueltas, hasta la aparición de una de estas banderas amarillas. Pero tras relanzarse la carrera, no fue capaz de aguantar el liderato, y al final de la misma, la fatal de combustible hizo estragos, finalizando la prueba en decimoséptima posición, con vuelta perdida. Así son las estrategias de todo o nada.

Nadie puede decir que haya sido una carrera sencilla. Campeones de la prueba como Takuma Sato, Helio Castroneves o Tony Kanaan acabaron contra el muro. También Sage Karam, Sebastien Bourdais, Kyle Kaiser, Ed Jones, Takuma Sato, y una heroína americana, Danica Patrick, que ve terminar su carrera deportiva en forma de accidente prematuro, una despedida, que aunque plausible, nunca esperaba tener.

La victoria le sirve además a Will Power para ponerse al frente de la clasificación general con 274 puntos, por los 263 de Josef Newgarden o los 243 que ahora comparten Scott Dixon y Alexander Rossi. La Indycar no descansa, y en solo una semana, cita doble en las calles de Detroit. Mientras, Will Power saborea la leche mientras plasman su cara en el ‘Borg Warner’.