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Will Power se impuso en el ‘crashfest’ de la Indycar en Texas

Hasta 14 pilotos acabaron fuera de carrera en una emocionante prueba repleta de incidentes.

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La Indycar regresó a la actividad tras la celebración de las 500 millas de Indianápolis para celebrar otra carrera en óvalo, en esta ocasión, en el siempre emocionante y rapidísimo Texas Motor Speedway.

La prueba cumplió las expectativas, deparando una carrera tan emocionante como destructiva, pues solo 7 de los 22 integrantes logró ver la bandera a cuadros, a pesar de que la misma finalizó bajo periodo de bandera amarilla tras un aparatoso accidente en las vueltas finales.

Incluso no falto a la fiesta uno de los ingredientes habituales en algún momento de la temporada, los neumáticos, que sufrieron de un ‘blistering’ desproporcionado que forzó a dirección de carrera a neutralizar la carrera cada 30 vueltas para evitar males mayores.

Y en todo este cocktel, se llevó el gato al agua Will Power. El de Penske se mostró solido en la parte final de carrera con una dura lucha con Scott Dixon, al menos hasta que un nuevo actor se unió a la fiesta. Un Takuma Sato totalmente fuera de control venía realizando adelantamientos por el exterior, y tras intentar ponerse líder haciendo un tres en paralelo por fuera, decidió cambiar e intentarlo por dentro, pero las ganas pudieron a la cabeza y acabó metiendo las ruedas por la tierra para perder el control y llevarse puesto a Scott Dixon, que luchaba por la victoria, como también a Max Chilton y Conor Daly, que pasaban por ahí.

No se puede decir que haya sido un accidente aislado, pues la carrera perdió hasta seis pilotos en un fuerte accidente en el que quedaron fuera pilotos como Hinchcliffe, Vautier, Ed Jones o Ryan Hunter-Reay, además de Aleshin, que para algunos fue el causante del accidente si bien la sanción se la acabó llevando Tony Kanaan, lo cual no impidió que finalizase la prueba en segunda posición, justo por delante de Simon Pagenaud, Graham Rahal, Gabby Chaves y Marco Andretti, que incluso cambió de neumáticos en el último suspiro por si volvía a salir la bandera verde.

Anteriormente se habían ido al muro tanto Helio Castroneves, con un pinchazo por contacto como aparente motivo, como Alexander Rossi, que fue víctima de un ligero contacto. Tampoco terminó la prueba el pole man, Charlie Kimball, cuyo Honda sufrió problemas mecánicos. Y hasta hubo tiempo para los incidentes en boxes cuando Hinchcliffe perdió el control acelerando e impactó contra Castroneves y Sato.

A pesar del accidente, Scott Dixon mantiene el liderato de la categoría, 326 puntos por los 313 de Pagenaud y los 312 de Sato. Con esta victoria en Texas, Power suma 286 puntos. Texas, una prueba que quizás marque un punto de inflexión en el devenir de la competición cuya economía no se puede permitir estrellar 14 vehículos en una carrera y en la que expertos y pilotos veteranos coinciden en que el pilotaje ha sido una locura, mención aparte de Sato que se ha ganado a pulso un correctivo que rara vez llega en esta categoría.