Pickup-design-exy-monster-x-concept-mercedes-benz-x-class-port
Exy Monster X Concept by Carlex Design: el Clase X más monstruoso
Vettel-vacaciones
Vettel necesita “un poco de espacio” durante el invierno
Neumaticos reciclados
Desde suelas de zapatos hasta “madera”: ¿Qué se puede fabricar con neumáticos usados?
Force india test aleron 2019 1
La normativa de 2019 no satisface a los jefes de equipo
181113 gfp 124138
Probamos el Audi R8 2019: Deportividad a raudales

Las partículas del diésel están detrás del ‘superpolen’, la gran alergia que viene

El polen no es lo que era: se ha convertido en un superpolen, 27 veces más potente que el de hace 20 años, según la Sociedad Española de Alergología y según apuntan algunos estudios, las partículas del diésel favorecen esta transformación.

Polucion-polen

En los próximos 30 años la mitad de los europeos serán alérgicos al polen y es que su potencia alergénica ha aumentado drásticamente en los últimos años. Antes se toleraban incluso concentraciones mayores que las registradas ahora y lo creas o no, las partículas que emiten los vehículos diésel están en el punto de mira de esta 'evolución'.

En ciudades como Londres, donde se ha hecho un seguimiento de los niveles de polen en los últimos 30 años, se ha comprobado que los actuales son inferiores, lo que ocurre es que ahora los alérgenos son mucho más agresivos que antes. Buscando una posible explicación a los superpoderes de los alérgenos, los médicos se encontraron con un dato llamativo: en las grandes ciudades se registra el doble de alergias que en las zonas rurales. Si analizáramos los elementos de un metro cúbico de aire de la atmósfera de Madrid o Barcelona nos encontraríamos con óxido de nitrógeno, ácido sulfúrico y varios cientos de contaminantes. Pero los alergólogos fijaron su atención en uno de ellos: las partículas de diésel.

Tras muchas investigaciones ha quedado demostrada su relación con la virulencia de la reacciones alérgicas. Gabriel Gastaminza, alergólogo de la Clínica Universitaria de Navarra, explica que: “El minúsculo tamaño de estas partículas las convierte en unos vehículos muy eficaces para transportar los alérgenos hasta lo más profundo de los pulmones”.

Y, además, tienen un segundo efecto: “Aumentan la capacidad de los pólenes para producir inflamación en las vías aéreas”. Un estudio realizado por la Sociedad Española de Alergología demostró esta teoría en uno de los síntomas más frecuentes entre los enfermos: el asma. Escogieron para ello dos localidades relativamente próximas entre sí, Ciudad Real y Puertollano, que comparten el mismo tipo de polen pero presentan niveles de contaminación muy diferentes.

En Puertollano están localizadas varias empresas petroquímicas y de fertilizantes que emiten gases contaminantes a la atmósfera, mientras que Ciudad Real es una población básicamente de servicios. El resultado fue que un 24% de los alérgicos de Puertollano tuvo que ser atendido en Urgencias u hospitalizado por su enfermedad durante la época de mayor concentración polínica, frente a un escueto 14% de los de Ciudad Real.

Vía: QUO