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Probamos el Toyota Prius AWD-i en nieve: Eficiencia sí, pero con el máximo agarre

El híbrido más vendido en todo el mundo estrena una tracción integral que se conecta automáticamente cuando el eje trasero detecta pérdidas de motricidad. Esa es la teoría, aunque nada como poner a prueba este sistema en el circuito más adverso: una pista de nieve.

Toyota-prius-nieve-xanadu

El nuevo Toyota Prius sigue siendo el mismo híbrido de diseño controvertido y aerodinámico, pero bajo esta apariencia se esconde una tecnología de la que no hacen gala muchos todocaminos actuales: la tracción total. Hablamos concretamente del sistema AWD-i, según Toyota “diseñado expresamente para que afecte lo mínimo a los niveles de eficiencia de combustible y emisiones que caracterizan al Prius”.

Así se explica que este Prius AWD-i siga siendo tan ahorrador como de costumbre, con un consumo de 4,4 litros a los 100 y unas emisiones de 99 gramos por kilómetro recorrido, ambos valores en ciclo WLTP. Para dotar a este modelo de tracción 4x4, el eje trasero recibe el par de un motor eléctrico de 5,3 kW (unos ocho caballos), que entrega sólo 55 Nm de par y que se alimenta de la batería del sistema híbrido tradicional. Se conecta automáticamente, sin que tengamos que activar ningún modo de conducción específico y también sin que nos demos apenas cuenta de ello. No hay diferencial ni mecanismos adicionales, para favorecer la ligereza del vehículo.

Prius está fabricado sobre la plataforma global de Toyota, la TNGA que utilizan C-HR o Corolla

Por defecto, cada vez que el Prius AWD-i arranca, lo hace como un 4x4 permanente y se desactiva hasta que alcanza los 10 kilómetros/hora. Entre 10 y 70 por hora, el ordenador que controla la tracción integral sólo actúa cuando se detecta una pérdida de adherencia, y así se puede ver a través de una animación en la pantalla central del vehículo, ubicada en la parte alta del salpicadero.

Este nuevo propulsor sólo perjudica al maletero, que reduce su volumen 45 litros –algo más 450 litros, por los 502 de la versión 4x2– pero a cambio dota al Prius de una motricidad excelente, algo que pudimos comprobar en primera persona en el Madrid Snow Zone, la pista de nieve indoor del centro comercial Xanadú, en la que logramos escalar pendientes de hasta el 12% sin el menor inconveniente, bien asistidos por unos neumáticos Bridgestone Weather Control A005, eso sí. 

En países del norte, este AWD-i puede llevar una batería de hidruro de níquel que funciona mejor a baja temperatura

Por lo demás, el Prius AWD-i incorpora las novedades que ya hemos visto en el rediseño de la versión de tracción delantera. Así, luce un frontal con unas ópticas más llamativas con iluminación integral de led, una parrilla inferior con las luces antinieblas encastradas o el actualizado paragolpes posterior. También destacan las llantas de 17 pulgadas con un acabado metalizado en negro y gris oscuro y la posibilidad de pintar la carrocería con dos colores inéditos: Rojo Emoción y Azul Índigo. Dentro, las mejoras afectan a ciertos acabados, de mejor calidad según el fabricante japonés y varían la pantalla del equipo de infoentretenimiento de siete pulgadas y el Head up Display.

Por último, cuenta en opción con una basa de carga inalámbrica compatible con teléfonos móviles que tengan el protocolo Qi.

A favor:

Eficiencia energética. Calidad percibida.

En contra:

Diseño peculiar. Disponible sólo con un acabado. Precio.