Ross Brawn ya apuntó a principios de esta semana su preocupación porque alguien se presente la próxima temporada con alguna sorpresa: "No podría decir que estoy convencido de que no habrá un escape innovador, porque una vez que aprendemos algo, no se puede desaprender", argumenta sobre el descubrimiento reciente de que los gases del escape pueden ayudar crucialmente en el rendimiento del monoplaza.

Dicho efecto se incrementa todavía más si se usa mapas de motor pensados para aprovechar aún más el rendimiento de los gases del escape: "Ahora sabemos lo que se puede hacer con un mapa de motor sobre el efecto de los gases del escape", dice Brawn. Para evitar que continúe la fiebre por los gases de los coches, se cree que la FIA ha informado a los equipos esta semana sobre sus intenciones de las severas limitaciones sobre lo que este año está permitido.

¿De qué manera podrá la FIA controlar los mapas de los equipos? Mediante una nueva versión del programa informático instalado por la FIA en la centralita electrónica estándar de los bólidos, que implantará ciertas limitaciones en los mapas, según informa Autosport. Una medida tomada ante el temor de la FIA de que el mayor control sobre el diseño y colocación de los escapes no sea suficiente para evitar el uso de los gases. En una reunión del Grupo Técnico de trabajo de la FIA celebrada esta semana, algunos equipos mostraron su malestar por este estricto control anunciado para el año que viene, auque la mayoría se mostró a favor, pues elimina una importante área de desarrollo del rendimiento del monoplaza.

Ya a principios de esta temporada, la FIA se mostró contraria al aprovechamiento aerodinámico de los gases de escape y el uso de mapas de motor radicales para incrementar dicho efecto, basándose en el artículo 3,15 del reglamento técnico de la Fórmula 1, que versa sobre la prohibición de beneficiarse aerodinámicamente de un elemento móvil, algo que la FIA reconoce en el accionamiento del piloto sobre el acelerador.

A pesar de todo, a pesar de las reglas, del reglamento técnico, de las prohibiciones y imitaciones, de las advertencias y la cruzada de la FIA, Mark Gillan (jefe de operaciones de Williams) recuerda que este es un deporte de pícaros, y siempre alguien intentará encontrar esa laguna que nadie antes vio: "Creo que con todas las regulaciones, nunca he visto un año en el que no haya una oportunidad de encontrar un vacío legal. Es la cara divertida de la evolución. Nuestro trabajo como diseñadores de Fórmula 1 es buscar nuestras áreas potenciales donde las regulaciones son vagas, y explotarlas".