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Ford Ecosport 1.0 EcoBoost 140: SUV mucho más allá de la ciudad

Ronda los cuatro metros de longitud, ofrece una altura libre al suelo considerable, cinco plazas y un maletero generoso de modo que sobre el papel, el Ecosport es un coche polivalente que ha cambiado mucho en los últimos años. ¿A mejor? Analicémoslo.

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Ford se lanzó al denominado segmento B-SUV mucho antes de que se nos ocurriera clasificar los coches en este tipo de categorías. Fue en 2012 y lo hizo aprovechando la base mecánica del Ford Fiesta de entonces –anterior generación– y rescatando la denominación de un Fusion con carrocería todoterreno que se había vendido años atrás en Norteamérica y que ahora podríamos considerar como todo un precursor.

Fabricado en Brasil e India para todo el mundo, el Ford Ecosport llegó al mercado europeo en 2012 o lo que es lo mismo, en el momento más difícil, justo cuando los Nissan Juke, Peugeot 2008 o Renault Captur comenzaban a acaparar unas cuotas de mercado que sorprendían a sus propios fabricantes. Con un aspecto general más sencillo, un interior más espartano y una oferta más limitada tanto a nivel mecánico como de equipamiento, sus primeros años no fueron precisamente brillantes.

Con todo y eso, la marca del óvalo no dejó de lado en ningún a su SUV más compacto y fue renovándolo paulatinamente en 2014 y 2016 hasta que definitivamente, el año pasado afrontó un restyling más profundo que nos ha devuelto un Ecosport prácticamente irreconocible. Ahora resulta atractivo al primer vistazo gracias su amplia parrilla hexagonal, sus grupos ópticos delanteros dobles y sus paragolpes abultados, detalles que contribuyen a otorgarle un aspecto más robusto mientras que su zaga se ha refinado bastante gracias a la pérdida de la rueda de repuesto, antes anclada en un portón que –eso sí– conserva su apertura lateral aunque no sea precisamente la mejor solución para el día a día.

En el acabado más alto, el ST Line que ilustra esta prueba, puede elegirse en una decoración bicolor que permite hasta 17 combinaciones entre el techo y la carrocería.

Nada más acceder al habitáculo del remozado todocamino, nos llaman la atención los numerosos elementos importados del Fiesta de última generación tales como el volante de diseño ergonómico, la palanca del cambio, el pedalier metálico, el cuadro de mandos con pantalla central a color, el climatizador y por supuesto, la pantalla multimedia central, situada en la zona superior del salpicadero y que en este modelo queda algo más alejada del alcance del conductor que en el citado utilitario. En cualquier caso, su ubicación, nitidez y gran tamaño –8 pulgadas en opción 6,5 de serie– hace que desviemos la vista de la carretera lo mínimo posible y además su manejo es rápido y bastante intuitivo. Nuestra unidad de pruebas, dotada con el pack B&O Play contaba además con un equipo de audio de alta fidelidad con 10 altavoces y navegador por 700 euros más, una opción de lo más recomendable.

Está claro que en el apartado tecnológico Ford no se ha andado con remilgos y ha introducido sus últimos avances en un Ecosport al que puedes asociar tu teléfono móvil de Apple o Android y en el que tampoco faltan ayudas a la conducción como el detector de objetos en el ángulo muerto, el asistente de arranque en pendiente o los faros de xenón. Pero más allá del equipamiento, también apreciamos un puesto de conducción elevado que ofrece una visibilidad impecable desde todos los ángulos y una notable mejora en la calidad de los materiales y los ajustes realizados en el habitáculo en relación a las versiones anteriores de este modelo. 

A nivel de espacio y funcionalidad, nada que reprochar más allá de que la plaza central trasera es algo estrecha, como suele ser habitual este segmento. El maletero que oscila entre los 334 y los 356 litros de capacidad manteniendo esos cinco asientos disponibles, pero que puede llegar hasta los 1.238 si abatimos los traseros. Sin duda, la mayor salvedad es la puerta de apertura horizontal que esconde el pulsador en el piloto trasero y que no siempre podemos abrir de forma sencilla cuando aparcamos en línea o cerca de una pared. Además, también se echa en falta una rueda de repuesto que desapareció del portón pero que no encontró otro lugar en este Ecosport.

Ya en marcha, llama la atención el silencio a bordo y es que el habitáculo está suficientemente aislamiento y la conocida mecánica Ecoboost de gasolina no presenta ruidos ni incómodas vibraciones a pesar de contar únicamente con tres cilindros y 1.0 litros de cilindrada. Estas características le conceden, eso sí, una buena respuesta a bajo régimen que deja paso a otra bastante más tibia en la zona media del cuenta vueltas mientras que si estiramos el motor hasta superar las 6.000 volvemos a encontrar un empuje satisfactorio. 

Teníamos curiosidad por conocer el funcionamiento de este EcoBoost con 140 caballos, sólo 10 menos que el último 1.5 presentado por la marca y 15 más que el popular de 125, presente en la mayoría de los Ford, incluido el nuevo Focus. Bien, pues lo cierto es que su funcionamiento es prácticamente calcado al de éste, es un motor refinado, elástico y voluntarioso, pero tan progresivo que no aparenta los 140 caballos que declara. A este efecto contribuye la transmisión, manual de seis velocidades, que presenta unos desarrollos largos tanto en sus marchas más altas como en las primeras pero es que su par tampoco es demasiado alto, 180 Nm a 4.400 vueltas es el máximo.

Con todo y eso, en un coche que no llega a los 1.300 kilos de peso, este bloque se demuestra suficientemente enérgico para realizar adelantamientos incluso con cuatro adultos y el maletero cargado, sobre todo si nos acostumbramos a apurar las marchas aunque desde luego, está lejos de ofrecer un tacto deportivo. Quizá lo menos agradable es que este estilo de conducción repercute directamente en el consumo, que tiende a situarse entre los 6,5 y los 7 litros en conducción normal, combinando tramos de autovía con otros de carretera convencional y ciudad.

En cualquiera de estos ambientes, el Ecosport se desenvuelve con soltura y es que mientras en la ciudad sólo echamos de menos un radio de giro algo más corto, aunque aprovechamos sus reducidas dimensiones y la buena visibilidad que ofrece para maniobrar bien y movernos entre el tráfico con agilidad, en carretera apreciamos un nivel de aplomo y estabilidad superior a la media de este segmento. Los cambios en la amortiguación que ha recibido tras su último restyling han modificado por completo su respuesta lo que unido al tacto suave de la mecánica de gasolina, al buen aislamiento acústico y al tacto de la dirección –preciso y poco asistido– nos deja la impresión de estar al volante de un coche completamente nuevo, aunque no sea así. Es un vehículo suficientemente cómodo para viajar, tanto en las plazas delanteras como en las posteriores gracias al nivel de espacio, la ergonomía de los asientos y el aislamiento, pero en zonas de curvas y con firme baqueado también demuestra una gran estabilidad y capacidad de filtrado.

Sin duda, estamos ante un vehículo con una puesta a punto más que idónea para un SUV.

Lejos del asfalto, esta versión 4x2 ofrece sus limitaciones a nivel de motricidad y no sólo porque sean sus ruedas delanteras las únicas de traccionar, también porque prescinde de otros asistentes electrónicos para superar descensos o ‘trepar’ por zonas escarpadas. De todos modos su distancia libre al suelo de 16 centímetros –algo menos de los 19 que el Diesel 4x4– resulta suficiente para acceder a determinados caminos y rodar por los mismos con garantías si bien en este ambiente, se hacen imprescindibles unas ruedas de mayor perfil que estas 205/50 R17 que equipaba nuestra unidad.

El Ford Ecosport con motor 1.0 Turbo de 140 caballos está disponible desde 22.235 euros, un precio más que atractivo para un coche de su estilo, nivel de equipamiento y sobre todo, de su potencia. Con el acabado ST-Line que estás viendo en las imágenes, la cifra asciende a los 23.735 euros pero desde luego, para un uso polivalente y dejando a un lado el criterio estético, no es necesario recurrir al mismo para llevarse a buen precio un vehículo muy completo.

A favor:

Suavidad mecánica. Puesta a punto del bastidor. Relación precio/potencia.

En contra:

Apertura del maletero, ausencia de la rueda de repuesto, radio de giro.