Gettyimages-1131693115
Neumáticos de baja resistencia a la rodadura, ¿qué son? ¿merecen la pena?
Verstappen - leclerc
Verstappen continúa dejando en evidencia a Ferrari
Robo-coches
Detenidos acusados de robar más de 1.000 coches
1017562575-sut-20190622-ms1 6114
Lewis Hamilton vuelve a atizar a la Fórmula 1
Renault-triber-2020-1600-17
Renault Triber: el único utilitario de 7 plazas te muestra su interior en vídeo

Prueba Seat Ibiza 2017: Sube de categoría

La quinta generación del Ibiza estrena bastidor y ofrece uno de los interiores más amplios del segmento, todo sin que su carrocería aumente su longitud. En carretera pierde algo de carácter deportivo pero gana en funcionalidad y se convierte en un excelente compañero de viaje sin renunciar a su esencia urbana.

En vivo la diferencia con el modelo saliente salta a la vista, ahora es más coche.

Con 5,4 millones de unidades fabricadas desde su lanzamiento –en 1984– el Seat Ibiza es un verdadero icono del automovilismo nacional, de hecho es el coche más vendido en la historia de nuestro país. Nacido como un modelo 100% español, fue diseñado y fabricado en su primera generación cuando Seat aún no formaba parte del grupo Volkswagen. Ahora ve la luz la quinta generación, que cuenta con novedades mecánicas que lo convierten en el vehículo tecnológicamente más avanzado de la firma.

En concreto, incorpora la nueva plataforma MQB A0, siendo el primer modelo del grupo que recurre a la misma y que en un futuro servirá de base a modelos como el nuevo Polo e incluso el próximo Audi A1. Esta nueva arquitectura encuentra en la ligereza y en su extremada rigidez dos de sus principales cualidades, a lo que hay que añadir que está preparada para su electrificación y tiene todo lo necesario para entrar de lleno en la época de la conducción autónoma.

Exteriormente podemos criticar que la estética del nuevo Ibiza no evoluciona demasiado, pero lo cierto es que basta con tenerlo al lado para darse cuenta de que es mucho más coche que el actual, todo ello con una variación de cotas que apenas afecta a su longitud, sigue en la barrera de los cuatro metros, aunque sí crece 8,7 centímetros de ancho y es un milímetro más bajo. Pese a calcar la carrocería del predecesor, la nueva plataforma le permite incrementar el ancho de vías delantero y trasero en 6 y 4,8 centímetros respectivamente, así como la distancia entre ejes, lo que mejora mucho la habitabilidad interior, hasta el punto de convertirse en el utilitario con un interior más amplio del momento, como refleja su generoso maletero de 355 litros, mientras que la plazas posteriores resultan ahora más amplias y habitables.

El puesto de conducción apenas varía respecto a la anterior generación del modelo, resulta cómodo y en el acabado FR de nuestra unidad de pruebas se acompaña de unas butacas con excelente sujeción lateral. Al volante destaca la nueva pantalla TFT de ocho pulgadas para el manejo de la multimedia, la navegación… con un funcionamiento preciso y muy rápido en todas sus funciones que apenas nos hace apartar la vista de la carretera. Los ajustes son minuciosos y muy elaborados, mientras que en el diseño del salpicadero prima la funcionalidad absoluta, con unos materiales de buena calidad en general y que varían en función del acabado elegido.

Llega con tres motores Diesel de 80, 95 y 115 caballos y cuatro gasolina de 75, 95, 115 y 150 caballos, si bien este último motor no aparecerá hasta después de verano.

Durante nuestra toma de contacto en las inmediaciones de la fábrica de Seat en Martorell, nos pusimos al volante de una unidad FR con motor de 150 caballos gasolina. Sobre el asfalto el comportamiento del Ibiza también ha evolucionado. Sus reacciones son ahora ligeramente menos nerviosas que el predecesor, con un rodar más firme y estable que nos transmite más confianza. Precisamente ésa era una de las peculiaridades del anterior Ibiza, que resultaba demasiado deportivo en determinadas ocasiones y sin necesidad de recurrir a las variantes más deportivas, con una dirección eléctrica en sus reacciones y unos tactos de conducción algo extremos.

Ahora detectamos un comportamiento más ''sosegado'' en autopista, lo que nos permite realizar viajes largos con total comodidad. En zonas viradas no pierde eficacia y se muestra muy preciso, pero lo hace todo de forma más pausada, con unas trazadas firmes y un paso por curva muy neutro en el que sólo perdemos la compostura si vamos realmente rápidos y somos bruscos con el volante. El acabado FR probado nos permite disponer opcionalmente por suspensión de dureza variable con dos modos de actuación, Normal y Sport, lo que incrementa ligeramente la deportividad de sus reacciones pero sin llegar a resulta demasiado seco ni incómodo en ningún momento. Además podemos optar por un tercer modo ECO que no afecta a la amortiguación y por otro individual configurable por el conductor.

Llega a los concesionarios en junio, con cuatro niveles de acabad; Referenca, Style, FR y Xcellence. El nivel de acabados es muy completo, y copiosamente tenemos la posibilidad de optar por automatismos como el sensor de fatiga, el de detección de peatones para evitar atropellos, el control de crucero adaptativo con función específica para embotellamientos, el arranque y entrada sin llave… Por el momento está definidos los precios de las variantes gasolina de 75, 95 y 115 caballos, que son: 14.060 euros, 14.700 euros y 17.550 euros.