Lamborghini-huracan-aeropuerto
¿Viajas a Italia? Este Lamborghini Huracán te dará la bienvenida
Alonso
Fernando Alonso, Mercedes, Ferrari, y los enigmáticos viajes a Carolina del Norte
Nissan-gtr-render
Este Nissan GT-R se pone el traje de competición para acaparar todas las miradas
1017545567-lat-20190608- 56i5577
McLaren cree que el potencial de sus cambios se verá a partir de la temporada 2020
19c0171 055
Los Mercedes-AMG A 35 Sedán y CLA 35 Coupé ya tienen precio: estas son sus claves en vídeo

Cadillac ATS ‘on the road’: Rompe las normas

Nos subimos a la nueva berlina compacta de Cadillac que llega pisando fuerte gracias a un chasis específicamente desarrollado en Nürburgring y a un motor Turbo de 276 caballos que envía toda su potencia a las ruedas traseras. ¿Estará a la altura de los BMW, Audi o Mercedes?

Su imagen es fina y elegante pero su respuesta en carretera es más deportiva de lo que esperábamos.

Las berlinas premium que triunfan en el mercado europeo son fundamentalmente alemanas. Más allá de los BMW Serie 3, Audi A4 o Mercedes Clase C, es complicado encontrar modelos que hayan tenido cierto predicamento y por citar alguno, sólo los Volvo S40 y Saab 9-3 han funcionado bien en el pasado y ninguno de los dos se puede comprar hoy día. Precisamente éste último, el Saab, cedió su plataforma a un Cadillac que también entró en liza estos últimos años, el denominado BLS. Ahora la firma americana apuesta por darle un sustituto con más empaque, el Cadillac ATS que hemos tenido la ocasión de conducir precisamente en Alemania, territorio enemigo.

Para competir en un segmento tan duro, Cadillac ha apostado por una plataforma totalmente nueva y de tracción trasera que, por cierto, casa perfectamente con la rabia del veterano motor 2.0 Turbo Ecotec, el mismo ha animado a deportivos de General Motors como el Pontiac Solstice o el Opel GT. En su última actualización, este bloque ofrece 276 caballos de potencia y un consumo medio algo más contenido, que ronda los 7,5 litros/100 km en conducción normal, siempre que no abusemos del acelerador y optemos por la caja de cambios manual –de seis marchas–.

Es un motor fino y elástico muy aprovechable desde un régimen de giro bajo y que empuja especialmente bien desde las 4.000 vueltas. Por su puesto, este motor también puede llevar asociado un cambio automático por convertidor de par –2.300 euros más– que cuenta también con seis relaciones y puede manejarse desde unas levas ubicadas tras el volante. Lo cierto es que el automático realiza transiciones bastante rápidas, tanto que le permite ganar una décima en el 0-100 kilómetros/hora frente al manual pero éste ahorra casi medio litro de combustible a los 100 km, por eso lo seguimos prefiriendo.

Su comportamiento dinámico no tiene nada que envidiar al de los europeos, las carencias más significativas son el equipamiento y espacio interior.

Lo mejor del ATS es que gracias a esta mecánica y un peso en orden de marcha inferior a los 1.600 kilos, demuestra una agilidad sorprendente en carreteras de montaña, donde se beneficia de una distribución equitativa de las masas –cada eje soporta prácticamente el 50% del peso– y de una suspensión bien calibrada, que filtra de manera correcta pero se aprecia notablemente más dura de lo que esperábamos. Con la suspensión adaptativa Magnetic Ride, el chasis gana todavía más precisión y –también de forma opcional– podemos añadir una barra estabilizadora en el eje anterior y unos frenos Brembo eficaces y de buen tacto.

DETALLISTA

Después de conducir el ATS por carreteras viradas, queda claro que es un coche estable y divertido, con cierto carácter sobrevirador que tiene a manifestarse sobre todo con el control de tracción desactivado. Ya en autovía, valoramos un  puesto de conducción agradable, la dirección resulta suficientemente comunicativa y lo mismo nos sucede con el cambio o los pedales. El diseño es muy ciudado y personal, especialmente la consola central cuyas formas emulan a las del logotipo de la marca. En esta zona, es precisamente donde encontramos la principal novedad del equipo, el sistema multimedia CUE–Cadillac User Experience– una pantalla táctil capacitiva que está inspirada en el iPad e integra todas las funciones del vehículo. Desde la climatización, hasta el ordenador de viaje, todo se controla desde este monitor con sensor de proximidad, una peculiaridad que requiere cierto periodo de adaptación porque su funcionamiento es algo lento.

Por otro lado, aunque el confort de suspensión y la insonorización son correctos, la habitabilidad interior no es excesiva. Las plazas delanteras son amplias pero detrás, el acceso no es especialmente bueno y la anchura sólo permite a dos adultos viajar de forma holgada. Además, el maletero sólo ofrece 381 litros, demasiado justo pero ya sabéis que la exclusividad tiene un coste. Por cierto, el ATS más básico tiene un precio de 41.205 euros. En el futuro, está prevista una variante V6 de gasolina así como una Diesel más asequible.