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BMW X4 VS. Mercedes GLC VS. Volvo XC60: Llámalo personalidad

El nuevo BMW X4 pierde cierta rebeldía en el diseño que le catapultó a la fama, volviéndose de esta forma más racional y elegante hasta el punto de verse las caras con modelos tan polivalentes como el Mercedes GLC y el Volvo XC60.

Portada-X4-GLC-XC60

El BMW X4 es un coche llamativo, actractivo y hasta sugerente, aunque de todocamino sólo tiene la silueta y el puesto de conducción sobreelevado. Se trata de un vehículo particular por sus planteamientos y es que para empezar, la caída de la trasera le aporta un aire muy diferente, a costa de perder algo de espacio en las plazas traseras. Afortunadamente se ha mejorado la habitabilidad en esta segunda generación hasta el punto de asemejarse a la que ofrece su hermano X3, puesto que un adulto de estatura media –1,75 metros– se acomoda sin miedo a despeinarse y sin sentir claustrofobia.

Continúa por la calidad de fabricación, ya que recuerda a productos de la competencia dado el nivelazo de los materiales usados y los ajustes –mira bien los remates del salpicadero o los paneles de las puertas, que no encontrarás ningún ‘pero’–. Y finaliza con la dinámica, ya que se trata de uno de los automóviles más vivos que últimamente ha pasado por nuestras manos, y eso que hablamos de una ‘mole’ que ronda los 1.800 kilos, ocupantes y equipaje al margen. Un vehículo refinado se mire por donde se mire, que quiere ser alternativa a cualquier SUV premium, sea cupé como él o no. Por eso no tiene problemas de enfrentarse a los Mercedes GLC y Volvo XC60, modelos aparentemente más sofisticados y elegantes.

El germano y el sueco son solo dos propuestas de las muchas que encontramos en este amplio segmento, en el que también están presentes ilustres como Audi Q5, Land Rover Discovery Sport, Alfa Romeo Stelvio… El GLC, sustituto del ‘cuadrado’ GLK, es uno de los puntales de Mercedes, un éxito en Europa, con un diseño más clásico y un elevadísimo grado de confort. La unidad de pruebas lleva una importante suma de extras que lo vuelven más atractivo y dinámico, como las líneas exterior e interior AMG –unos 4.000 euros en total– y la suspensión neumática Air Body Control –2.760 euros–.

Cada uno a lo suyo

El Volvo, por su parte, se convirtió en uno de los lanzamientos más esperados de 2017, y lo cierto es que no defraudó ni por su atractiva línea ni por la seguridad, ofreciendo la mejor protección en caso de accidente para los pasajeros, con un 98% de puntuación total en los test EuroNCAP. Y aunque la seguridad siempre ha sido primordial –recuerda que fueron los primeros en introducir los cinturones delanteros, el airbag de techo o el avisador de ángulo muerto–, ahora lo es más, ya que en la compañía se han propuesto un ambicioso objetivo para 2020: que nadie fallezca en uno de sus coches. Para lograrlo, se trabaja, entre otros, en las más avanzadas ayudas a la conducción, como las que incorpora este XC60, con múltiples cámaras y sensores que vigilan en milisegundos lo que haces y lo que te rodea.

El BMW traza las curvas con la misma soltura que lo hace un Serie 3

Herramientas de gran utilidad para personas con dificultades visuales, de avanzada edad o para quienes conducir, en general, carezca de ese grado emocional que ofrece la competencia. Porque X4 y GLC son más pasionales, como veremos, aunque también cuentan con una prole de asistentes prácticamente idénticos a los del XC60, bien de serie o como opción, no tan intrusos como en el Volvo, entendiendo la intromisión desde la prevención y la anticipación.

Bien posicionados

Tras las introducciones oportunas de cada uno, toca entrar en materia y ver cómo se comportan en carretera, ya que ninguno de los tres es muy resolutivo fuera del asfalto aun contando con tracción integral y control de descenso –los tres carecen de reductora–. Principalmente porque los neumáticos de verano que montan sobre llantas desproporcionadas limitan bastante las excursiones off road. Tampoco ayudan sus kilos, sobre todo, en el caso del Volvo, muy próximo a las dos toneladas, aunque conviene matizar que, con el motor elegido, puede ser 150 kilos más ligero si se prescinde del 4x4 y del cambio automático. De esta forma, sería el más asequible –desde 44.950 euros con el acabado Momentum–, puesto que sus rivales vienen de serie con ambos sistemas…

Respecto a la transmisión integral que monta cada uno, en realidad, es un mecanismo que ayuda a conseguir una excelente motricidad sin necesidad de que haya agua o nieve sobre el asfalto. Y el que mejor lo aprovecha es el X4 con su xDrive. De primeras, es un vehículo que se siente ágil, con un paso por curva bastante rápido para tratarse de un todocamino. Cuando de verdad se percibe el trabajo de la tracción es cuando exigimos toda la potencia al motor y cuando trazamos curvas muy cerradas, ya que el coche tiene un subviraje muy marcado, el que más. Además, la suspensión, con un tarado consistente, ayuda a reducir las inclinaciones de la carrocería, muy similares por cierto a las de una berlina.

El 4Matic del Mercedes tiene una distribución de par permanente del 45:55 entre ejes, por lo que no tenemos las mismas sensaciones que en el BMW, en el que suele haber un poquito más de libertad en el eje delantero. El comportamiento del Volvo es muy similar al del Mercedes, aunque con un toque más de suavidad. Finura, la del XC60, que se percibe en cualquier mando, desde el volante a los pedales, sin olvidarnos de la amortiguación. En el lado opuesto se encuentra el BMW X4. El puesto de mandos es bajo y estrecho, típico de la marca, y los asientos instalados ‘abrazan’ tan bien el cuerpo que, si no estás acostumbrado a estar tan ‘sujeto’, puedes tener cierta angustia. Cosa distinta sucede en Volvo y Mercedes, en el que las butacas son más anchas de espalda y las ‘orejas’ no tienen esas formas tan prominentes.

Nadie puede hacer sombra al Volvo XC60 en materia de seguridad…

Volviendo a los chasis, el Mercedes, en esta ocasión, monta una elaborada suspensión con muelles neumáticos, que hace que los pasajeros literalmente floten. Además, ofrece al conductor la posibilidad de elegir entre varios niveles de dureza, si bien tampoco se percibe un cambio radical entre la posición Comfort y la Sport+, la más extrema de las disponibles. Precisamente por esto mismo creíamos que el Mercedes iba a ser el más confortable de la comparativa, pero no ha sido el caso. El Volvo XC60 se alza como el todocamino más cómodo y gratificante para el día a día. Se trata de un vehículo cuyo nivel de bienestar es tal que da pereza bajarse de él, aunque sólo lo cojas para ir a por el pan. Imagina entonces hacer un viaje a la playa… llegas al destino sin ningún síntoma de cansancio.

Combinación ganadora

Bajo el capó del X4 se encuentra una de las joyas mecánicas que actualmente tiene la bávara, el motor 20d con 190 caballos, que tan buen resultado da en otros vehículos de la firma. En esta ocasión no iba a ser menos y mueve con soltura al todocamino. Suena poco en el habitáculo, tiene empuje a medio régimen y la transición entre marchas es lo suficientemente rápida gracias al buen trabajo del convertidor de par de ocho relaciones, que en este caso tiene accionamiento secuencial gracias a unas levas en el volante, como en sus rivales.

El Mercedes aprovecha mejor la potencia del dos litros que se esconde bajo su largo capó y lo hace en un régimen de revoluciones más amplio. Apenas son 14 caballos de diferencia respecto a los motores de X4 y XC60, pero parecen muchos más en aceleración, ya que la ‘patada’ del turbo consigue pegarnos al asiento con fuerza. En el apartado de las prestaciones sale victorioso porque se beneficia también de un menor peso, de cerca de 50 kilos respecto al BMW y de unos 200 frente al Volvo. En este sentido matizar que es el SUV más pequeño de la prueba, cosa que no se deja sentir dentro, puesto que es el que ofrece mayor espacio, tanto para ocupantes como para equipaje. Eso sí, es el más ruidoso y las vibraciones tampoco son muy contenidas, algo de lo que también pecan los otros dos propulsores.

El bloque de cuatro cilindros del XC60 es el que se queda más rezagado. No por él, ya que lo hemos probado en otros Volvo y su funcionamiento es exquisito, pero el citado sobrepeso y una aerodinámica diferente limitan bastante las prestaciones. Ni siquiera consigue despuntar cuando se elige un programa deportivo a través del selector de modos, extra que cuesta 100 euros. El cambio automático tampoco es que sea un buen aliado en este caso, mostrándose lento de reacciones aun para tratarse de un convertidor de par como el que utilizan BMW y Mercedes.
¿Y qué hay de los consumos? Son bajos si se comparan con sus equivalentes gasolina. Y como viene siendo habitual en nuestras pruebas, BMW sobresale con el modo Eco Pro, con el que la autonomía se estira a base de reducir la potencia disponible bajo el pedal del acelerador y modificar las leyes de la transmisión automática. Así logra perfectamente medias de entre cinco y seis litros a los 100 kilómetros. Unos valores sensacionales a los que sus rivales se aproximan sólo si somos muy cuidadosos con el gas.

GLC y XC60 primar el confort de rudadura; X4 despunta más por su deportividad

¿Con cuál me quedo?
Si eres de los que mira la ‘pela’ hasta el último céntimo, el GLC es el más interesante con sus descuentos y paquetes en promoción debido a que está a punto de sufrir una importante actualización que afecta a la estética, al equipamiento y, cómo no, a la mecánica –en la ficha técnica reflejamos el precio de tarifa facilitado por la compañía–. A eso se suma que es el más familiar y el más rápido de los tres.

En el caso del Volvo, la seguridad y el confort con los que se mueve es toda una garantía y puede ser el más asequible si se elimina el 4x4 y se opta por el cambio manual, como bien dijimos unos párrafos atrás, pero de esta forma perdería parte del encanto SUV. Quien prime las sensaciones encontrará en el X4 su socio perfecto. Veloz, bien hecho y bastante espacioso, el BMW es toda una caja de sorpresas bajo ese diseño único que ha enamorado a un ganador de dos Grammy Latino…

Nos gusta mucho del BMW X4 xDrive20d de 190 caballos: Diseño, calidad y dinámica. Nos gusta menos… Precio y lista de opciones.

Nos gusta mucho del Mercedes GLC 250 d 4Matic de 204 caballos: Imagen 4x4 y espacio. Nos gusta menos… Ajustes y precio sin descuento.

Nos gusta mucho del Volvo XC60 D4 AWD Automático de 190 caballos: Tecnología, seguridad y precio. Nos gusta menos… Peso y consumo.