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Scott Dixon, pentacampeón de la Indycar

Y volvió a ganar. Dixon entra en el olimpo de la competición americana al lograr su quinto título de campeón.

Dixon 01

El presente (casi pasado) y futuro de la competición americana se dieron cita en Sonoma para disputarse el título de campeón de Indycar 2018. En un lado, el neozelandés Scott Dixon, cuya carrera deportiva en Norteamérica comenzó nada menos que en 1999. En el otro lado, Alexander Rossi, un 'juguete roto' de la Fórmula 1 que entró en estado de gracia en América venciendo sus primeras 500 millas de Indianápolis. Más de 12 años de diferencia entre ambos pilotos, y todo por decidirse en la última carrera del año.

Y Scott Dixon no falló. El neozelandés sacó a relucir el valor que mejor le ha caracterizado en su larga carrera deportiva, la constancia, el no fallar, el evaluar de forma muy correcta cuándo un segundo puesto es mejor que intentar ganar. En Sonoma, mientras Rossi se metía en líos, Dixon se dedicó a intentar que nadie se le acercara y le pusiera en apuros, logrando un nuevo título de campeón.

Mucho ha llovido desde que Scott Dixon ganar su primer campeonato de la Indycar, en 2003, entonces IRL. El segundo título llegó en 2008. El tercero, en 2013, dos años más tarde, el cuarto, y finalmente, en 2018, el quinto, desmarcándose de otros grandes campeones como Sebastian Bourdais, con cuatro títulos, o el laureado Dario Franchitti, también con cuatro. Por delante, solo los siete triunfos logrados por A.J. Foyt en los 60 y 70.

Dixon, compañero inseparable de Chip Ganassi desde 2002, supera una cifra clave en Estados Unidos, el del número cuatro, pues ya sea en campeonatos o en 500 millas de Indianápolis, nadie parecía capaz de superar la cifra. Este neozelandés, que ha destacado en su carrera deportiva especialmente por su valía en óvalos, encontró una segunda juventud con el último monoplaza que estrenó Dallara en 2012, y con el que ya ha sumado tres títulos.

Sin faltar al triunfo desde 2005, Scott ha escrito su nombre en el libro de historia de la Indycar, y a sus 38 años, su valor, lejos de descender, aumenta, como bien ha demostrado la oferta recibida por McLaren para liderar el proyecto del equipo en la Indycar. Considerado el mejor piloto a la hora de ahorrar combustible, Dixon también acumula ciertos éxitos en resistencia, especialmente en las 24 horas de Daytona a la que últimamente se ha sumado ciertas citas claves a bordo del Ford GT.

Por otra parte, la Indycar continúa resistiendose al cambio generacional que parecía llegar con el triunfo de Josef Newgarden la pasada temporada, y con contadas excepciones, son los Dixon, Pagenaud y Ryan Hunter-Reay de turno los que dominan, los que se niegan a ceder al relevo de los Rossi, Newgarden, Jones y Wickens, que apuntan a ser el presente y futuro del automovilismo americano… pero no por el momento.