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No te equivoques: Los 5 puntos clave para comprar un coche de segundamano

¿A un particular o concesionario?, ¿cuál es el precio justo? ¿tipo de seguro aconsejable? Si vas a comprar un coche de ocasión toma nota.

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Comprar un coche usado puede ser una buena opción, sobre todo para aquellos que desean ahorrar en la adquisión de su vehículo. Sin embargo, deben tenerse en cuenta una serie de precauciones para evitar sorpresas desagradables. Desde la OCU nos detallan cuáles son estas recomendaciones. 

1.- ¿A un particular o a un concesionario? 

Si es a un particular la garantía se limita a 6 meses, pero si surge algún problema es el comprador quien deberá demostrar que ya existía el fallo. También en este caso los márgenes de negociación son más amplios, se puede regatear y conseguir precios más bajos. 

Por el contrario, si se compra en un concesionario la garantía es más amplia, como mínimo de un año. Los 'km 0' tienen 2 pero desde la fecha de su matriculación, no desde su venta. Asimismo, el plazo para reclamar en caso de problemas llega a los 3 años. También el precio de compra suele ser más alto.

En ambos casos hay que asegurarse de que la documentación está en regla, ITV, titularidad, libro de revisiones, facturas… 

2.- Revisa su mecánia: mejor con un profesional
La mecánica del coche es compleja y puede haber defectos que ni siquiera el vendedor conozca; así que es recomendable revisarlo acompañado de un mecánico. Incluso se puede recurrir a una empresa certificadora que cobra unos 80 euros por este trámite. En cualquier caso hay que fijarse en lo siguiente:

.- Exterior: Un color deslucido revela que el coche ha dormido al aire libre; una pieza con un tono distinto, un antiguo golpe; y ampollas en la pintura, un principio de corrosión.

.- Motor: Extraer la varilla del aceite: si está ennegrecida o tiene partículas metálicas, hay que cambiar el aceite en breve. También se deben comprobar correas –su tensión– y manguitos –que por ejemplo no estén picados–. 

.- Neumáticos: Deben ser los que constan en la tarjeta de inspección técnica, si no, habrá que cambiarlos para la ITV. Hay que verificar que el dibujo tiene al menos 1,6 mm de profundidad.

.- Amortiguadores: Comprobar si el coche oscila y rebote, empujándolo de lado o hacia abajo. Si lo hace más de dos veces es probable que los amortiguadores están gastados.

.- Interior: Tirar de los cinturones de seguridad y verificar que los asientos delanteros se regulan y deslizan adecuadamente.

.- Componentes eléctricos: Introducir la llave de contacto y pulsar los distintos interruptores: luces, calefacción y aire acondicionado, radio, gps, manos libres... Observar que los pilotos se iluminan.

.- Arranque: Confirmar que los pedales no tienen demasiado juego. Una prueba recomendable consiste en pisar a fondo el pedal del freno durante 20 segundos: si no vuelve a su posición inicial, el circuito tiene fugas.

Si el coche tiene más de cinco años de antigüedad no compensa contratar una póliza a todo riesgo. 

.- Dirección: Las ruedas deben responder a los giros del volante sin margen de holgura y sin desviarse. Para ello si es posible es recomendable conducir el coche por una zona sin tráfico, soltar el volante un instante y comprobar si continúa en línea recta.

3.- ¿Es todo legal?
Según la OCU, los fraudes y las trampas son más frecuentes de lo podríamos pensar. Para evitarlos en la medida de lo posible es recomendable revisar la siguiente documentación: 

.- Libro de mantenimiento: Aparecen las revisiones y reparaciones realizadas, así como los kilómetros realmente recorridos, dado que el cuentakilómetros podría estar trucado, algo que como te contamos aquí, no es tan anecdótico comopodría pensarse. 

.- Permiso de circulación: Para saber si el vendedor es realmente el propietario. 

.- Tarjeta de inspección técnica: Para comprobar la antigüedad, los datos técnicos y si la ITV está en vigor. 

.- Informe del vehículo: La DGT ofrece por 8,20 euros un completo documento que permite por ejemplo saber si el coche tiene embargos, multas pendientes o perteneció a una flota de alquiler. 

.- Impuesto de circulación: Hay que comprobar si está pagado. 

4.- Cómo valorar su precio: ¿es caro o barato?

Un coche con cuatro o cinco años de antigüedad puede costar la mitad que uno nuevo. Pero no solo depende de sus años, también influyen el kilometraje y la demanda de cada modelo. Para hacernos una idea de cuánto dinero puede valer, se pueden consultar los precios del modelo que deseamos adquirir en alguna tienda on line de coches de ocasión y en una guía de precios como las editadas por Ganvam o Eurotax.

Si durante la revisión se detectaron pequeños daños, se puede negociar una rebaja en proporción. Éstos son algunos precios mínimos de reparación o sustitución: 400 euros por la correa de distribución, 250 euros por las cuatro ruedas, 120 euros por un retrovisor, 120 por un faro, 100 por un golpe leve de chapa, 50 por un cambio de aceite, 40 por el refrigerante para el aire acondicionado, etc. 

Hay que recordar que el comprador propone el contrato de compra venta. Si se va a firmar con un concesionario, se puede solicitar el propuesto por Ganvam y validado por el Instituto Nacional de Consumo. Si es una compra con un particular, se puede utilizar el que propone la OCU

5.- Qué hacer con el seguro
Si el coche tiene más de cinco años de antigüedad no compensa contratar una póliza a todo riesgo; es preferible una a terceros; o mejor aún ampliada a lunas, incendio y robo. En cualquier caso, siempre se puede abaratar la prima incluyendo una franquicia

Para conseguir un buen precio se puede consultar un comparador. Hay que tener en cuenta coberturas como la asistencia en viaje, defensa jurídica y reclamación de daños de al menos hasta 3.000 euros.