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Ford Focus RS - Honda Civic Type R - Seat León Cupra 290: A tope de biodramina

Los Focus RS, Civic Type R y León Cupra 290 sólo piden una cosa: que los lleves 'a fuego' en cada curva de la carretera pero, ¿de verdad te encuentras capacitado? Ellos lo ponen mucho más fácil de lo que imaginas…

Quien se compre un Civic Type R ha de saber que se trata de un coche radical, incómodo y muy exigente en general. El Focus no es tan extremo mientras que el León permite ir a un ritmo alto sin apenas dificultades.

Recuerdo aún las palabras de Jordi Gené cuando charlamos sobre el nuevo Seat León Cupra: “Como encargado de la puesta a punto del coche de calle, desarrollamos un programa de conducción tan extremo que hubo que dulcificarlo”. Ahora que estoy a los mandos del nuevo Cupra de 290 caballos sólo pienso en cómo de bestia sería ese modo para que, desde la jefatura de Volkswagen, se decidiera ‘caparlo’. Y no descartamos que hubiese un tirón de orejas de por medio porque la función Cupra del Cupra –toma redundancia– es bastante más light de lo que esperamos en este deportivo.

Quizá estás pensando que la primera crítica que hacemos del compacto español no es muy justa que se diga, pero es la sensación que tenemos tras habernos puesto antes a los mandos de los Civic Type R y Focus RS, en los que la experiencia de conducción no puede ser más extrema.

Sólo hay que ver las carrocerías del Ford y del Honda para comprobar que no nos encontramos ante las versiones Diesel más demandadas por la mayoría de los clientes de cada uno de ellos. El Focus tiene un gran difusor y un prominente alerón que rápidamente captan nuestra atención aunque, si hablamos de tamaño, el Honda es el Nacho Vidal de la comparativa con su enorme alerón colocado en el portón del maletero, las salidas dobles de escape, el difusor que bien podría ser de un F-1, los diversos filetes en rojo que adornan la carrocería y varias tomas de aires simuladas que le hacen ser eso, el mejor dotado de la prueba.

Sonreímos cada vez que escuchamos la válvula de descarga del turbo del Civic.

El japonés no se queda sólo en la ‘fachada exterior’ ya que dentro también ha sufrido una profunda renovación sustituyendo los asientos de serie por unos durísimos baquets y añadiendo asimismo una instrumentación especial con la que podemos ver las fuerzas G, la presión que ejercemos en el pedal del freno o el recorrido del acelerador, éste mostrado en tanto por ciento. El Focus también tiene un cuadro adicional en el centro del salpicadero que nos indica valores como la presión del turbo o la temperatura del aceite, datos que pasamos por alto en uno y en otro cuando sus respectivos motores gasolina están arrancados.

Y es que, desde el mismo momento que inicias la marcha con el Civic, es imposible hacer que nuestra mente atienda al presente porque automáticamente se teletransporta a una época pasada en la que no existían preocupaciones por la eficiencia y las emisiones como ahora. El Type R es un coche moderno en su fabricación pero antiguo en sus planteamientos, rudo en general en el funcionamiento y con un propulsor turboalimentado que está en su esplendor cuando lo llevas alto de vueltas, vibrando incluso más de lo deseado en estas circunstancias, y una suspensión ‘dura como una piedra’ que llega a causarnos alguna que otra molestia en la espalda, sobre todo, cuando el asfalto de la carretera no está en buen estado de conservación.

MÁQUINA DESTRUCTORA

El Focus RS no es capaz de hacer que conductor y coche se fundan en uno como sí sucede en el japonés, pero la sensación mejora con el paso de los kilómetros debido al excelente chasis que tiene el americano y que nos parece el más equilibrado en cuanto al mix de deportividad y confort. También es cierto que el Ford tiene tracción integral, un instrumento no disponible ni en el Honda ni en el Seat, y que permite que el Focus vaya más fino de lo esperado para hablar de 350 caballos. De hecho el RS es una caja de sorpresas en lo que a dinamismo se refiere pero sí es cierto que, ni contando con 4x4, es capaz de seguir la estela del Honda. El Type R permite frenar más tarde que ninguno y acelerar incluso antes siempre y cuando la dirección está encarrilada a la salida de la curva porque, de lo contrario, saldrá a relucir un carácter subvirador, nada preocupante y fácilmente corregible con soltar gas. Una vez llegan las rectas, el Focus recupera el terreno perdido con el empuje de su propulsor de 2.3 litros, que ‘enchufa’ de forma endiablada con un sonido, además, grave y muy estimulante.

El Civic tampoco tiene rival en lo que al conjunto dirección y cambio se refiere. Con apenas dos vueltas entre topes, es una auténtica delicia dirigirlo con la confianza de que el Type R irá a donde apuntes con el volante. Harás brazos porque es realmente dura al igual que la transmisión, que tiene unas relaciones muy cerradas y un tacto inmejorable para conducir siempre de forma deportiva, con una forma de entrar y quitar ‘hierros’ más propia de un supercar de años atrás.

Aun endureciéndose la suspensión que lleva, el León sigue tratando con más cariño a los pasajeros.

¿Y qué pasa finalmente con el Seat? El León nos parece un vehículo mucho más lógico y racional de utilizar que sus contrincantes. No sólo hablamos de que por diseño pasa desapercibido, algo positivo para unos y mejorable para otros –para eso están los paquetes de color como el de nuestra unidad de pruebas– sino que, en ningún momento, el Cupra nos exige tanto como Focus RS y, mucho menos, como Type R. La dirección es muy precisa pero la asistencia es bastante superior, una ‘suavidad’ que también encontramos en los pedales y en el manejo de la caja de cambios. Un ESP bastante intrusivo y un diferencial autoblocante rematan un conjunto que, al final, no peca de nada pero que tampoco sobresale.

¿Con cuál te quedas?
A pesar de que Focus y Civic pueden pasar por dos GTI sin más, has visto que no. Nos encontramos con versiones casi de carreras de automóviles que se venden casi siempre con acabados intermedios y con motores Diesel de unos 100 ó 120 caballos de potencia. Lógicamente esto tiene un precio, que en el caso del Ford se dispara para asemejarse ¡a un Audi S3! Pero eso ya entra en la decisión de quien pueda gastarse ese dinero porque este Focus ha cumplido las expectativas de la familia RS; lo mismo sucede con el Civic Type R, creado sólo para auténticos quemados de las cuatro ruedas.

Por su parte, si quieres un compacto deportivo con 'punch', fácil de conducir y habitable, el León Cupra es la mejor opción siendo encima el más barato…

Precio, equipamiento y ficha técnica del Ford Focus RS 350 CV

Precio, equipamiento y ficha técnica del Honda Civic Type R 310 CV

Precio, equipamiento y ficha técnica del Seat León Cupra 290 CV (aún no disponible en nuestra base de datos)