Seat-altea-2021-render-ok
Seat Altea 2021: ¿Planeando un regreso con chispa?
Vettel leclerc australia 2019 1
Ferrari justifica la decisión de mantener a Leclerc detrás de Vettel
Sin-titulo4-tile
Así funcionan todos los accesorios de la Peugeot Traveller by Tinkervan
Tjp1915ma0139
Alonso vuelve a ganar en EE.UU.: “Ojalá que siga la racha y la tercera sea la de Indy”
Sin titulo
Este Hyundai Tucson nos enseña cómo no debemos entrar en un parking

Audi TT RS frente a BMW M2: La virtud está en la línea

Aunque los motores en uve siguen siendo un motivo más de compra en un deportivo, Audi y BMW demuestran que los cilindros en línea nada tienen que envidiarles si hablamos de prestaciones, consumo y hasta reducción de peso. Si no estás conforme, espera a descubrir lo que esconden TT RS y M2 Coupé…

Audi-TTRS-BMW-M2

Pensaba que nunca más volvería a verte después de decirnos adiós en el mítico circuito de Nürburgring. Desde entonces, M2, no he sabido nada de ti pero, ya se sabe, el ritmo de trabajo, el de casa… Después de casi un año, increíblemente estamos juntos. El tiempo no ha pasado por ninguno de los dos… bueno, sí porque quizá yo tenga algún kilo de más y tú seguro que unos cuantos kilómetros extra en tus neumáticos semislicks Michelin Pilot Sport Cup + pero, ¡carajo qué alegría! ¿Recuerdas cómo intentabas sobrevirar en Karrusel y te respondía con un contravolante? ¿Y la punta que alcanzamos en la recta antes de meta?”. Podríamos continuar la ‘charla’ durante horas porque pocas cosas son tan gratificantes en esta vida como encontrarse con viejos y buenos amigos.

Fruto de la pasión
Pero llega la hora de la verdad. “¿Sabes que lo tienes complicado?”, le digo. Parece que contesta arrancando con un “no me importa” mientras a su lado se detiene el Audi TT RS Coupé, con un blanco perlado tan inmaculado que los rayos del sol inciden sobre su carrocería creando reflejos propios del mundo divino. Tiene 30 caballos más, pesa 55 kilos menos y sus dimensiones en general son más compactas. Visto así, parece que el BMW lo tiene complicado pero nunca se puede subestimar a un M y menos si es uno tan eficaz y rápido como éste.

El TT RS es tan perfecto en curva que a veces resulta muy aburrido

A pesar de la encerrona, el M2 está tranquilo. Confía plenamente en su portento físico, con su tracción a las ruedas traseras y nada menos que 370 caballos. Pero para tratarse de un ‘eme’, su imagen es más racional que la del RS, en el que todo está pensado para llamar la atención, como su enorme spoiler fijo o las gigantescas llantas de 20 pulgadas opcionales. Además, el puesto de conducción es más bajo y va menos tendido que el del BMW y su corazón de 400 caballos arranca con una secuencia de petardeos, muy del estilo de un Jaguar F-Type V6 de idéntica potencia.

Por si fuera poco, en su habitáculo se mezclan la deportividad gracias a materiales como la Alcántara y la fibra de carbono con el lujo del cuero, todo ello combinado con el minimalismo de un diseño en el que apenas hay botones. Respecto a esto último conviene señalar que se ha optado por manejar el climatizador desde las propias salidas de ventilación, lo que ha permitido dejar una consola central literalmente despejada porque el mapa del navegador se reproduce en el cuadro de mandos digital, desde el que también se cambia de emisora de radio.

Frente a esta espectacular presentación, en el BMW nos encontramos un habitáculo más tradicional en el que llama poderosamente la atención un elemento: el volante. Siempre alabamos los que montan las versiones M por su estética retro y finura y en esta ocasión no va a ser menos, aunque su tamaño parece ‘gigantesco’ si se compara con el aro achatado del TT RS.

Puntos de vista
Además, echamos de menos los botones M1 y M2 en el citado volante, con los que activar dos configuraciones diferentes del coche en marcha como sucede en otros ‘eme’ –previamente podemos desconectar el ESP, poner el motor en Sport…–, algo que perdonamos de inmediato porque el BMW se encarga de sacarnos sonrisas. Sí, porque cada golpe de gas a fondo se traduce en un patinaje de las ruedas posteriores, que al poco suelen ser frenadas por los controles, cuyos testigos se encienden para recordarnos que la electrónica corta las ansias del propulsor. Y aunque el par es levemente inferior, sale a relucir a un régimen menor, de ahí que la respuesta sea más inmediata a costa de perder eficacia por las insistentes derrapadas. 

En el Audi las sensaciones de velocidad se dejan sentir más porque acelera, frena y gira más rápido que su rival, apoyado en la tracción integral, que viene de serie al igual que el cambio automático de doble embrague, lo que eleva el precio final del coche. Tremendamente estable, sólo el morro suele insinuarse en las curvas más cerradas, una particularidad que comparte con el RS 3.

BMW ha conseguido que su M2 sea una auténtica estrella en cuanto a ventas, con lista de espera ¡de más de un año!

La eficacia del chasis es tal que con el Audi podemos sentirnos muy superiores aun sabiendo que nuestro nivel de pilotaje no es el de Fernando Alonso; cosa muy distinta ocurre en el BMW, que demanda ir fino en carreteras reviradas, sobre todo con el modo Sport+, ya que al protagonismo de la propulsión se une cierto bloqueo del eje delantero al girar y acelerar a la vez. En Sport se percibe una dirección más firme y un salto mayor entre las marchas del cambio automático opcional.

¿Buscas emociones?
Incluso en eficiencia, el M2 encuentra en el TT RS un serio competidor al consumir algún litro menos a los 100. Pero ni siquiera esto supone mayor problema porque al BMW únicamente le preocupa volver al Infierno Verde, en el que quiere demostrar que quien desea un deportivo de verdad ha de utilizar las manos… de verdad.