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Hyundai Kona VS. Kia Stonic VS. Seat Arona: Llegan los refuerzos

Kona, Stonic y Arona aterrizan en el segmento de los todocaminos urbanos, donde campan a sus anchas 2008, Captur, Crossland X, C3 Aircross… ¿Qué ofrecen y qué les hace interesantes frente a sus rivales?

Arona-Kona-Stonic

Hyundai, Kia y Seat han llegado a la categoría de moda, la de los SUV urbanos. Tres marcas que se lanzan a la caza del cliente con sus respectivos Kona, Stonic y Arona. No lo tienen nada fácil dada la pugna existente, pero quieren diferenciarse de sus competidores. Comparten con ellos el puesto de mandos ligeramente sobreelevado y la ya característica imagen de todocamino que tanto furor causa entre los potenciales compradores. Ésta se compone de las protecciones plásticas exteriores sin pintar en paragolpes y pasos de rueda y la instalación de barras en el techo. Kona y Stonic añaden a lo anterior la baza del exotismo de su procedencia mientras, el Seat, intenta robarles el protagonismo con la pasión que siempre caracteriza al fabricante. Porque a la posibilidad de que vaya pintado en un solo color o hacerlo en dos –el Kia tiene esta posibilidad, aunque el importe sube a 800 euros independientemente de la combinación frente a los 500 euros de media del Seat–, se suma la opción de añadir el espectacular acabado FR.

Con él se realza el carácter del modelo con paragolpes agresivos, llantas de hasta 18 pulgadas y otra serie de elementos llamativos, un gancho para los que quieren ese plus de deportividad en sus jornadas diarias, una interpretación de momento sin réplica en Hyundai y Kia –¿veremos algún día un Kona N?–. Si no quieres gastar los 3.000 euros adicionales que hay que desembolsar por el FR, el Style de las imágenes, que es el nivel intermedio de todos los disponibles, también tiene sus puntos fuertes y se completa con opciones interesantes como faros y pilotos de led –600 euros–, arranque sin llave –pack de 450 euros–, cámara de marcha atrás con sensores de aparcamiento –750 euros– o sistema multimedia con pantalla táctil de ocho pulgadas y conectividad con smartphones Android e iOS –500 euros–, por citar los extras más demandados en las configuraciones web.

Kona y Stonic, como buenos asiáticos, apenas ofrecen extras adicionales, siendo el equipamiento de serie cerrado y muy completo, a costa, eso sí, de tener un precio de partida un poco más alto –en torno a 1.000 euros comparado con el Seat–.

El Kona es el único de los tres que puede tener tracción integral; a eso se añade el descenso de pendientes.

Toma la delantera
Los coreanos están ‘agazapados’ ante el ‘temido’ Arona, que quiere el trono a pesar de ser el último en llegar, pero ambos tienen sus ases guardados bajo la manga. Así lo demuestra el Kona, que despunta desde el mismo momento que dejamos atrás el asfalto, y eso que se trata de un tracción delantera. Decimos esto porque existe un Kona con 4x4, sistema del que carecen Stonic y Arona, algo a tener muy en cuenta por los más aventureros o los que necesiten un poco más de motricidad –desde 28.390 euros–. Precisamente por esta posibilidad, la plataforma que usan Hyundai y Kia es diferente; cualquiera lo diría, porque las medidas de uno y otro son casi calcadas y apenas hemos notado diferencias dinámicas, como bien explicaremos más adelante. Las cualidades off road del Kona son muy superiores gracias a un práctico control de descenso de pendientes y a unos ángulos de ataque y de salida muy buenos, sin olvidarnos de la mayor altura al suelo, limitada esta vez por unas protecciones laterales muy voluminosas, colocadas justo al nivel del piso del vehículo. Las llantas de 16 pulgadas también facilitan la circulación por pistas al estar menos expuestas a roces, frente a las de 17 pulgadas de Stonic y Arona. Los tres, eso sí, comparten las medidas de los neumáticos: 205/55.

Por el mismo circuito de pruebas, el Arona consigue salir airoso apoyado en un menor peso, como le sucede al Kia. Los dos son unos 130 kilos más ligeros que el Hyundai, penalizado éste por el citado chasis, con mayores refuerzos y preparado para la tracción integral. Eso sí, el Seat y el Kia carecen de programas electrónicos que regulen el reparto de par o de un control de descenso de pendientes como el que sí monta el Kona. El Stonic, de hecho, se queda finalmente por detrás en la ruta por los caminos, ya que sus cotas 4x4 son mucho más justas. La altura libre al suelo es la más baja de los tres y los ángulos de ataque y salida son bastante más contenidos, limitados por unas protecciones metálicas en ambos parachoques, visualmente atractivas pero poco prácticas en campo.

¿Uso familiar? El Seat es el más completo por espacio, maletero, huecos…

Cambio de liderato
De vuelta a la carretera, el Arona sorprende por su dinamismo. Tiene ese puntito deportivo que siempre ha caracterizado a los coches de la española, sobre todo, en la amortiguación. Gracias al tarado, las inclinaciones de la carrocería son muy contenidas, más acusadas en los otros dos SUV, como bien apreciamos en las curvas cerradas. A pesar de esta teórica firmeza, resulta curioso sentir que todos los mandos son más suaves en su manejo respecto a los de Hyundai y Kia, como la dirección eléctrica, los pedales o la caja de cambios manual. Por esto mismo, es hasta agradable maniobrar o bajar una marcha cuando el motor así lo pide.

En los coreanos sí se aprecia una mayor dureza en general, pero que esta afirmación no te lleve a engaño, porque son tan dóciles en el día a día que cualquiera de ellos cumple sobradamente. Al final es cuestión de gustos, porque son igual de confortables y prácticos. De hecho, los asientos del Kona, y los del Stonic en particular, son auténticas butacas, ideales para los que hagan muchos kilómetros o viajen con frecuencia. La postura del Kia, en general, es la más cercana a la de un utilitario –recuerda a la del Rio, su hermano a fin de cuentas– y eso que las piernas quedan más flexionadas porque el habitáculo del Kia es el más angosto de todos, como bien refleja el metro que utilizamos para medir. Los mandos quedan muy a mano, como la pantalla del sistema multimedia, ubicada en una posición inmejorable. Aun estando tan alta, evita los reflejos en días claros. Resulta curioso que, a pesar de que es común con la del Hyundai, la del Kona está muy vertical, lo que dificulta su visión y manejo.

La del Seat es la más baja de las tres, por lo que hay que apartar la vista de delante. El manejo es rápido y la información mostrada, muy superior, ya que ofrece hasta los datos del ordenador de a bordo, independientemente de los datos del propio navegador o del MirrorLink, que conecta el teléfono móvil con el coche. Incluso cuenta con un sensor de proximidad, que despliega varios menús en las esquinas cuando acercamos el dedo índice a la superficie.

A pesar de las bajas cilindradas, los motores tricilíndricos se desenvuelven bien en vías rápidas y secundarias

Parecidos razonables
Aunque con plataformas diferentes, Kona y Stonic comparten muchos componentes mecánicos, entre ellos, el propulsor y la caja de cambios manual. De ahí que las sensaciones de conducción se asemejen. El bloque es un tricilíndrico de un litro y 120 caballos, con potencia suficiente para una familia media. El escalonamiento de las marchas es perfecto, con recorridos cortos y precisos; además, la sexta está enfocada a bajar el gasto de combustible al máximo. Pero ni con esas, el consumo es inferior a los seis litros a los 100 en conducción mixta, lo que supone en torno a medio litro más que el registro obtenido por el TSI del Arona, cuya pegada se deja notar más tarde, pero es más intensa debido al mayor par disponible. Además, el habitáculo del Seat está muy bien insonorizado, y sólo cuando el bloque cae de vueltas, se deja sentir algo en forma de ruido y de vibraciones, percibidas principalmente en el volante.  

Por todo lo descrito anteriormente, el Seat Arona se convierte por méritos propios en uno de los SUV urbanos más deseados del momento. Con sus argumentos intenta dejar atrás a toda su competencia, formada por Peugeot 2008, Citroën C3 Aircross, Opel Crossland X, Dacia Sandero Stepway, Renault Captur… y, cómo no, Hyundai Kona y Kia Stonic. Pero con estos dos lo va a tener muy difícil. Ambos fabricantes han dejado atrás su imagen low cost para hacer productos de gran calidad. Y eso se nota en la terminación, en la funcionalidad, el equipamiento y, como era de esperar, en el precio.