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Agónica e inusual tercera victoria de Porsche en las 24 horas de Le Mans

Antonio García subió al podio en GTE-Pro tras luchar por la victoria de su categoría hasta la última vuelta.

Z1

Pocas son las ediciones de las 24 horas de Le Mans que caen en el olvido. Una prueba de este tipo siempre se presta a la épica y acostumbran a tener momentos que son recordados a lo largo del tiempo. Y la octogésimo quinta edición no ha sido diferente. Cada vez que la carrera parecía establecida, un nuevo giro de guion llegaba para revolucionar la clasificación.

Ganó Porsche, ganó la segunda unidad pilotada por Timo Bernhard, por un repudiado por Red Bull como Brendon Hartley y por Earl Bamber, que cuenta sus participaciones en LMP1 por victorias. Victoria contra todo pronóstico, no por la mayor velocidad de Toyota, sino porque este vehículo fue precisamente el primero en tener problemas mecánicos, en ser, paradójicamente, el primero en quedar descartado para la victoria.

La continuidad en la reglamentación técnica acostumbra a traer un aumento de la velocidad, tal y como se ha visto, y un aumento de la fiabilidad, que ha sido la gran ausente. Ninguno de los LMP1 se ha librado de los problemas mecánicos hasta el punto de que solo dos, de nuevo, curiosamente los dos que primero tuvieron problemas y quedaron descartados, han conseguido ver línea de meta.

Apenas a las cuatro horas de carrera, Earl Bamber entraba a boxes con problemas en el tren delantero. El Porsche estuvo 65 minutos en boxes. Pasadas las siete horas era Buemi el que reportaba problemas en su Toyota, pasando en boxes dos horas. El ganador ha conseguido sumar 367 vueltas, lejos de las 384 de la edición 2016. Toyota se queda con 358 vueltas, a 9 del ganador, pero sin subir al podio debido a la gran fiabilidad y mejora de los LMP2, que se colaron entre ambos.

La mejora de los LMP2 ha sido evidente, pues han logrado dar 9 vueltas más que la pasada temporada, mejorando la vuelta rápida de Roberto Merhi de 2016 establecida en 3’36’’259 hasta el 3’28’’632. La categoría privada ha rozado la gloria, pues lideraron la prueba hasta la última hora de carrera, momento en el que el Porsche ganador recuperó el primer puesto y además consiguió meterles una vuelta en esa última hora. Y aun así, quedará en la memoria el podio absoluto al que han logrado subir dos de los LMP2, superando a cinco de los seis LMP1.

Una velocidad y fiabilidad que no ha tenido el ByKolles, tristemente retirado de carrera tras solo siete vueltas lo cual no es más que un fiel reflejo de la trayectoria de este particular vehículo. Fiabilidad que tampoco tuvo el Toyota de Conway/Kobayashi/Sarrazin, también con una dosis extrema de mala suerte, pues falló el vehículo, y falló a 14 kilómetros de boxes, falló justo después de que el piloto decidiera; derecha, boxes, izquierda, continuar. Kobayashi no pudo hacer nada por traer el coche de vuelta al box para repararlo, quedando en la pista con 154 vueltas completadas, solo 6 menos que el segundo protagonista de Toyota, el de Lapierre/Kunimoto/López, que sin estar claro si por pinchazo o por contacto, sufrió un aparatoso trompo. De nuevo, a 13 kilómetros de boxes. El pinchazo destrozó el vehículo intentando regresar a boxes. Las alarmas saltaron y de nuevo, un Toyota se quedaba por el camino.  El sueño nipón se acababa antes del ecuador de la prueba.

Con la victoria encarrilada para el Porsche #1, cuidando la mecánica rodando en tiempos de LMP2, solo una catástrofe podía evitar el triunfo. Y así fue. El vehículo de Jani/Lotterer/Tandy se quedaba parado en pista, y como sus rivales, sin poder regresar a boxes. Tras liderar la carrera durante más de 10 horas, Porsche perdía una de sus bazas con 318 vueltas y sus posibilidades de victoria pasaban por una remontada sin errores del segundo Porsche, como al final ocurrió.

Hasta entonces, hasta esa hora final, el equipo de Jackie Chan DC Racing  de Ho-Pin Tung/Laurent/Jarvis rozó la gloria liderando la prueba y soñando con conseguir el hito de lograr la victoria absoluta con un vehículo de la categoría menor. No pudo ser, pero el éxito es incuestionable, con la victoria de categoría a bordo del Oreca 07, y con un segundo podio absoluto. El equipo del actor hongkonés fue el más sólido y se limitó a no fallar, algo que no puede decir el equipo Rebellion, que de un doblete masticado pasó a conformarse, de nuevo, con un meritorio segundo puesto de categoría y un tercer puesto absoluto gracias a la actuación de Piquet/Henemeier-Hansson/Beche , eso sí, a dos vueltas del ganador. Completó el podio de forma quizás inesperada la segunda unidad del Jackie Chan DC Racing pilotado por Cheng/Gommendy/Brundle tras aprovecharse de un error difícilmente explicable de Andre Negrao a bordo del Signatech Alpine, quién con el podio atado tuvo una salida de pista en la que acabó tocando las protecciones,  quedándose sin premio tanto el brasileño como sus compañeros Panciatici y Ragues, como también se quedó sin premio el United Autosports de Owen/De Adeleer/Albuquerque, quienes con un quinto puesto se quedan con el consuelo de haber sido el mejor chasis no Oreca con su Ligier JSP217.

Como no podía ser de otra manera, la categoría GTE-Pro se encargó de ofrecer una lucha por la victoria hasta la última vuelta, una lucha que tuvo como protagonistas al arcaico Aston Martin Vantage de Turner/Serra/Adam al volante y al Chevrolet Corvette C7.R de Antonio García acompañado de Jan Mangussen y Jordan Taylor. Ambos vehículos realizaron su última parada cargando combustible y saliendo pegados con casi una hora de margen para luchar. Adam no cesó en su presión sobre Taylor, y aunque un adelantamiento fallido pareció dar alas al vehículo del piloto español, el norteamericano, que realizó el último stint debido al agotamiento de Mangussen y Antonio, acabó sucumbiendo a la presión. Jordan sufrió una salida de pista en una de las zonas rápidas del circuito, y aunque regresó a pista líder, acabó sufriendo un pinchazo que dilapidó sus opciones, finalizando en tercera posición tras ser adelantado también por el Ford GT de Priaulx/Tincknell/Derani.

Miguel Molina finalizó sus primeras 24 horas de Le Mans cerrando un quinto puesto a bordo del Ferrari 488 GTE que ha compartido con Rigon y Bird, justo por detrás del Porsche 911 de Lietz/Makowiecki/Pilet, lo que no deja otra cosa que cinco fabricantes distintos en las cinco primeras posiciones.

Situación diferente a la vivida en GTE-Am, donde los Ferrari 488 han sido dominadores y donde el equipo JMW Motorsport dejó encarrilada pronto la victoria con una gran actuación de Dries Vanthoor, el hermano menor de Laurens, que acompañaba aquí al ex Fórmula 1 Will Stevens y a Smith, y que han logrado sacar dos vueltas de ventaja al resto de rivales. Cameron/Scott/Cioci, del Spirit Race cerraron la segunda posición con el Scuderia Corsa de McNeil/Sweedler/Bell completando el podio en un año atípicamente bueno para la categoría más amateur, que únicamente ha lamentado el abandono de uno de los Porsche de Proton, que fue embestido en el primer cuarto de carrera por el LMP2 de G-Drive.

De esta forma, Porsche continúa una racha dorada sumando un tercer triunfo consecutivo de forma absoluta en una edición que será recordad no solo por las altas temperaturas que ha tenido el circuito de la Sarthe en estos días, sino por la primera edición en la que Toyota trajo tres prototipos apostando el resto, y quedó sin opciones antes que nunca. Una edición recordad por unos muy veloces LMP2 que se colaron en el podio absoluto y por una lucha por la victoria hasta la última vuelta en la categoría GTE-Pro. Sin duda, una edición a recordar.