No cabe duda que la decisión del alemán, causó un verdadero terremoto dentro de la Fórmula 1 con su inesperado anuncio. En palabras del piloto, dijo que en este momento se encuentra "genial en la cima", sólo transcurridos cinco días después de alzarse con el título. "Durante 25 años como piloto, mi sueño siempre ha sido ser campeón del mundo. A través del trabajo duro, el dolor y los sacrificios, éste ha sido mi objetivo y ahora lo he conseguido", confesó abiertamente. Luego añadió tras subrayar haber tenido una durísima temporada: "He subido mi montaña, a la cima y me siento genial. Mi emoción más fuerte en este momento es una profunda gratitud hacia todos los que me apoyaron para que ese sueño suceda". Finalmente Nico Rosberg explicó que la parte más compleja de todo esto es dejar a su escudería "en una situación difícil", ya que les aboca a encontrar un nuevo compañero para Lewis Hamilton con vistas al 2017. Desde luego, eso problema para Mercedes, ninguno.

Hasta diez suenan para ello. Por apellidos, Fernando Alonso, aún con un año más de contrato, siempre gusta a los patrocinadores. Me pregunto la opinión de Lewis de volver a compartir box con el asturiano. Valtteri Bottas, dicen, agrada a Toto Wolff, por su regularidad y maneras de trabajar. Nico Hülkenberg está en esa línea, aunque debería romper su reciente contrato con Renault. Su sustituto en Force India, Esteban Ocon, procede de la estructura de jóvenes pilotos de Mercedes. De añadir a Sergio Pérez, parece que a Vijay Mallya le haya tocado la lotería, de tener que negociar la ruptura del contrato del mexicano y sus patrocinadores. Carlos Sainz ha tenido una buena temporada con Toro Rosso, pero Red Bull no creo que esté dispuesta a perderle, lo mismo que a Daniel Ricciardo. Y qué decir de Max Verstappen, con sus maniobras imposibles bajo el agua. Sebastian Vettel es tetracampeón y alemán. Su estancia en Ferrari no está siendo de ensueño. Por último Pascal Wehrlein parece la elección más sensata. Es joven, rápido, teutón, sin ataduras y de casa, la alemana.

Luego desde la sede de las balas plateadas, Wolff ha comenzado, digamos, un futurible descarte al decir: "Hay algunos candidatos que claramente no están disponibles: Verstappen y Ricciardo de Red Bull, más Sebastian Vettel. A todos los demás tenemos que analizarlos". Respecto a cómo está de saturada la centralita de los de Brackley, el austriaco confesó: "Los únicos que no han llamado han sido Raikkonen y Kvyat. Todos los demás lo han hecho, incluso Maldonado. Algunos tienen contrato". Y aquí, por ejemplo, Alonso podría perder algo de fuelle, dado que Mercedes no quiere interferir con su actual escudería McLaren, lo mismo que con otros en su misma situación. Por tanto, el escenario pasaría por fichar a alguien sin complicadas ligazones, o la lógica promoción de jóvenes como Ocon o Wehrlein. La tercera, en mi opinión, es la permuta de una de estas promesas, junto a un jugoso cheque y asunto arreglado.

Se desconoce el 'peso' que pueda tener Hamilton a la hora de opinar o no, de recomendar más o menos, acerca de su próximo compañero en Mercedes. De entrada, Lewis, dijo no estar excesivamente inquieto, salvo por aquellos que exigen mediante contrato ser el número uno de la escudería. Y ahí mentó dos casos concretos: "Nunca he pedido tener poder de decisión a la hora de seleccionar a un compañero, pero sé que muchos como Sebastian o Fernando, se aseguran eso en sus contratos. Yo sólo he pedido siempre tener las mismas oportunidades". Esto ya de entrada sorprende, a la vista de algunas carreras pretéritas. Seguidamente confesó: "Mientras exista igualdad dentro del equipo, no me importa demasiado el que esté el año que viene a mi lado". Finalmente lo verdaderamente importante para el británico, es el trabajo en equipo, dentro de una competencia sana, imagino, solo en favor de los intereses del conjunto. Esto último evidentemente es mío y no de él.

La salida de Nico llega a sorprender, aún más, dado que lo visto en pista durante el 2016 podría titularse 'Un dúo y veinte más'. Parece exagerado decir tal cosa, pero lo cierto es que la dupla de monoplazas, los Mercedes AMG Petronas, fueron a su aire, mientras el resto lo respiraban y no muy cerca de su difusor, cuando tenían suerte. Por ello, Ricciardo, siempre muy dado a la sonrisa, piensa que se ha ganado a pulso un título que le coronase como "el mejor del resto". Este entorchado vendría avalado por el dominio de las dos balas plateadas, pues éstas ruedan en otra división. "Debería haber otro título en esta era V6 para el mejor del resto. Podría ser campeón del mundo del resto... ¡el campeón de los mortales!", confesó con un cierto tonillo jocoso. El 'aussie' remachaba su ‘demanda’, por la victoria en Sepang, más las que no fueron posibles por diversos motivos, caso de China, España y Mónaco. Desde luego Ricciardo, siempre en plano positivo.

Deberá pasar tiempo, bastante, para saber el impacto que supondrá para los de Brackley, el abandono de un piloto que ha estado con ellos más de un lustro. Tanto Paddy Lowe como Niki Lauda coincidieron en catalogarlo así: "Desde el punto de vista de la ingeniería, la marcha de Nico es como perder una parte del coche. Vamos a trabajar mucho durante las próximas semanas para asegurarnos de tomar la mejor decisión posible", confesó el primero. Desde luego la estabilidad en lo que respecta a la pareja de pilotos en el seno de Mercedes, ha sido una de las claves de sus constantes éxitos. Seguidamente Paddy dijo: "Para romper los récords, como hemos hecho en las tres últimas temporadas, necesitas un gran coche y un gran equipo para producirlo. Por eso necesitamos de pilotos fantásticos, para salir a pista y anotar los puntos con un margen de error muy bajo". Y ahí estará la presión para su sustituto, sumar constantemente puntos, de los que dan acceso a un lugar en el podio.