Desde hace 23 años los mexicanos se han tenido que conformar con ver la Fórmula 1 por la televisión, gastarse un buen dineral en cruzar el Atlántico o aventurarse en Estados Unidos cuando se han celebrado allí Grandes Premios. Desde 2012 tenían un evento que casi lo consideran como propio: el de Austin. Pero desde el próximo viernes, la acción del Gran Circo volverá a territorio mexicano y lo hará, como no podía ser de otra forma, en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Construido en 1959 ha albergado pruebas de diferentes categorías como la NASCAR, TC2000 o el Mundial de Resistencia a principios de los 90. Su denominación responde, desde 1973, a los, todavía hoy, considerados mejores pilotos de México: Pedro y Ricardo Rodríguez. El primero compitió en F1 de 1963 a 1971 y logró dos victorias y siete podios. El segundo, murió con 20 años el 1 de noviembre de 1962, antes de que su hermano debutara. Ferrari no acudía a la cita no puntuable con México y permitió al piloto mexicano correr con el Lotus 24-Climax de Rob Walker. En el primer día de Libres, la suspensión del monoplaza fallaba y Ricardo se iba contra las protecciones de la 'Peraltada'. Su vida expiraba en el trazado que posteriormente llevaría su nombre.

Hoy, el circuito poco tiene que ver con aquel en el que los F1 corrieron de 1963 a 1970 y de 1986 a 1992. Obligados por la FIA a revisar todas y cada una de las barreras de protección, escapatorias y curvas, los organizadores han modificado buena parte del recorrido. Con 4.305 metros, tiene 10 curvas y una larga recta de meta de 1.314 metros, donde se prevén alcanzar velocidades superiores a los 320km/h. Pero lo más característico de esta cita será la altitud a la que se celebrará. A 2.200 metros sobre el nivel del mar, la exigencia a los propulsores Turbo supera lo habitual. Así, el propio Turbo deberá girar a más velocidad para compensar la menor concentración de oxígeno que entra en el motor de combustión. Además, la menor densidad del aire implicará que los monoplazas generen menos carga aerodinámica en todos sus componentes.

A todo esto hay que añadirle la nueva capa de cemento que se ha instalado en todo el trazado y que, dada su bisoñez, provocara varios quebraderos de cabeza desde el viernes en cuanto al agarre de los monoplazas. Si hay un piloto que espera con especial ilusión este fin de semana ese es 'Checo' Pérez, que llega en un gran estado de forma tras las citas de Rusia (3º) y Estados Unidos (5º). “Nunca pensé que tendría la oportunidad de pilotar en un Gran Premio como local”, asegura el de Force India. Y, aunque el título esté decidido, Nico Rosberg intentará autoconvencerse de que si gana estas tres carreras que quedan, su autoestima se verá parcialmente reparada tras el error en Austin que le puso en bandeja el título a Lewis Hamilton.

Todo es nuevo para la Fórmula 1 este fin de semana salvo el emplazamiento. Y el ganador , tras 71 vueltas, atravesará los últimos metros de la curva 17 (la antes 'Peraltada') para encarar la recta de meta este domingo. Una curva que tiene vida y muertes propias y que hoy lleva el nombre de Nigel Mansell. Último ganador en México. Hacedor de uno de los mejores adelantamientos de nunca. Precisamente allí, en la ‘Peraltada’ de verdad, en 1990, por fuera. La víctima: Gerhard Berger.

La estrategia

Pirelli, como no podía ser de otra manera, ha apostado por una elección de compuestos conservadora. Así, serán el blando (amarillo) y el medio (blanco) los neumáticos que este fin de semana acompañen el restreno del GP de México. Es el propio Paul Hembery quien reconoce que, dado que solo tienen datos de simuladores, no se han atrevido a arriesgar más de la cuenta. El número de paradas en boxes para el domingo, siempre según simulaciones, estaría más cercana a dos que a una.

El DRS estará permitido en la recta de meta y antes de la curva cuatro, en la otra larga recta del circuito. El pitlane del Hermanos Rodriguez tiene 650 metros de largo, lo que implicará una importante pérdida de tiempo que deberá ser tenida en cuenta por los equipos a la hora de diseñar sus estrategias. Las previsiones meteorológicas apuntan a posibles chubascos los tres días. El domingo llegarían después de la carrera. Las probabilidades de safety car se desconocen dada la renovación del circuito. La clasificación del sábado será uno de los puntos clave del fin de semana, ya que el 46,67% de las ocasiones ha determinado el ganador del domingo. Las temperaturas rondarán los 20ºC durante todo el fin de semana.

Las estadísticas

Jim Clark, Mansell y Alain Prost (2) son los únicos pilotos que lograron repetir victoria en el GP de México durante su existencia. Del mismo modo, McLaren, Lotus y Williams (3) son las escuderías que más primeros cajones del podio sumaron, por delante de Ferrari (2). Y Honda (4) es el motorista que más veces ha visto en primer lugar la bandera a cuadros en el Hermanos Rodríguez, por delante de Ford-Cosworth (3).

A una vuelta, Clark (4) es el hombre en México, por delante de Ayrton Senna (3), que curiosamente solo ganó en una ocasión, y Mansell (2). Lotus (6) es el constructor que más poles ha conseguido, frente a McLaren y Williams (3). Y Honda también es el motorista que mejor ha rendido a una vuelta históricamente (4). Climax, Ford-Cosworth y Renault (3) le van a la zaga. Por supuesto, ninguno de los pilotos de la actual parrilla ha disputado antes un GP de México de Fórmula 1.

En 1992…

Para resumir la última cita de México con la Fórmula 1, retrocedemos al 22 de marzo de 1992. Sol y gradas repletas. Un monoplaza bautizado como FW14B ha sido el rey de la fiesta en el arranque de temporada en Phoenix… y lo volverá a ser en la segunda cita de aquel año. Mansell se hace la pole por apenas 16 milésimas respecto a su compañero de equipo, Riccardo Patrese. Tras ellos, un tal Michael Schumacher, que había endosado un segundo a su compañero de equipo en Benetton, Martin Brundle.

La arrancada no fue problema para los dos chicos de Sir Frank, que mantuvieron la cabeza de carrera. Pero desde la sexta plaza, Senna, que había tenido un fuerte accidente en los entrenamientos del viernes, se colocaba tercero, superando a ambos Benetton. El virtual podio le iba durar poco al astro brasileño. la transmisión de su McLaren-Honda decía basta en la vuelta 11. Schumacher, que había recuperado la posición perdida en la primera vuelta con su compañero de equipo, se lanzaba a un ritmo endiablado en pos de dos Williams que aquel año eran inalcanzables.

No les tembló el pulso a Mansell y Patrese, que se apuntaron el segundo doblete del año de manera consecutiva y con el británico, de nuevo, en primera posición. A poco más de 21 segundos, cruzaba la línea de meta, tras sortear la temida 'Peraltada’, un Schumacher que se estrenaba en eso de subirse al podio en Fórmula 1. Primera piedra de su monumento al automovilismo. 154 más llegarían con el tiempo. Los Benetton fueron los únicos que pudieron plantar, de lejos, cara a los todopoderosos Williams, a pesar de contar con el B191B, cuya renovación no llegaría hasta la cuarta cita del año.