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Dodge Charger Hellcat 1969: una bestia moderna vestida con traje clásico

Un equipo de preparadores estadounidenses ha realizado un proyecto único: trasplantar la mecánica e interiores del Charger Hellcat actual a la carrocería y chasis de un Charger del año 69.

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Hay algo en el diseño de los coches clásicos que enamora a muchos y que no es tan fácil de encontrar en los coches de hoy en día. Pero es cierto que las comodidades y tecnología con la que contamos hoy en día no es (afortunadamente) la misma que hace unas décadas. Así, los amantes de los clásicos tienen que asumir ese tipo de inconvenientes que pueden solucionarse, al menos en parte, con una buena restauración.

Pero a veces suceden locuras (con mucho trabajo y esfuerzo de por medio) como la que dió lugar al protagonista de esta historia. Un Dodge Charger de 1969 que no tiene que renunciar a nada, porque en realidad es un SRT Charger Hellcat con motor e interior actuales pero cubierto con la inolvidable carrocería del Muscle car de finales de los 60.

El resultado es como llevar un muscle car clásico con pantalla táctil, cuadro de mandos, volante y motor de última generación. Todo un sueño para los que no quieren renunciar a nada.

Esta locura fue idea de un cliente especial que buscaba el “automóvil de sus sueños” y para sorpresa de sus creadores, Bumbera´s Performance, nunca se había hecho algo parecido, porque lo habitual era colocar la carrocería clásica en un chasis nuevo o instalar el motor más nuevo en el coche clásico. En este caso el resultado es como llevar un muscle car clásico con pantalla táctil, cuadro de mandos y volante de última generación. Todo un sueño para los que no quieren renunciar a nada. Aunque obviamente realizar el trasplante y hacer que cada uno de los botones hiciera su trabajo no resultó nada fácil.

El primer paso fue instalar el motor de 6.2 l sobrealimentado en su nuevo cuerpo y de paso averiguar cómo conectarlo todo, electrónica incluida, por lo que se tuvo que etiquetar todos y cada uno de los cables para un arnés de cableado revisado y adaptado. Una vez lograda la hazaña solo quedaba hacer que todo quedará bien y tras repintar la carrocería se añadieron otros elementos como unos nuevos frenos Wilwood o unas llantas Vintage 515 de 18" de American Racing que mantienen la apariencia clásica que quería el propietario.

Por supuesto no todas las piezas encajaban en el nuevo traje por lo que se tuvieron que fabricar a medida como por ejemplo un radiador más pequeño y discreto que se ajustara a la carrocería de 1969. Un duro trabajo para unir y ajustar lo mejor del pasado y el presente del Charger que deja este impresionante resultado.