La asociación de conductores Automovilistas Europeos Asociados (AEA), dice haber detectado cobros irregulares en diversos parquímetros de las zonas azul y verde de aparcamiento en Madrid. El motivo de estos ‘tiques envenenados’ sería una homologación descuidada de los aparatos, que no están sometidos a ningún tipo de control metrológico como establece la ley.
AEA ha pedido al Alcalde el precinto inmediato de los parquímetros y la suspensión del servicio del estacionamiento regulado mientras no se garantice por Metrología el correcto funcionamiento de los parquímetros y, por tanto, la legitimidad de los cobros a los conductores. Como consecuencia de lo anterior, también han pedido la cancelación inmediata de unas 400.000 denuncias que, según los cálculos de la asociación, estarían impuestas al tomar por cierto un horario erróneo.
Los errores de la discordia
Una muestra aleatoria tomada en parquímetros de ocho distritos de Madrid ha servido a AEA para descubrir dos tipos de irregularidades que perjudican a los automovilistas de forma presuntamente ilegal.
Por una parte, han detectado parquímetros que reflejan en los tickets un menor tiempo de estacionamiento autorizado que el abonado realmente por el conductor. Esto puede traducirse en errores de hasta un 20% del precio pagado; por ejemplo, por un pago de 50 céntimos que debería permitir el estacionamiento durante 20 minutos en zona verde, se han recogido tickets que sólo permiten estacionar 16 minutos.
Otro tipo de deficiencia detectada, la más numerosa, es el desfase horario existente entre la hora legal y la hora que refleja el parquímetro: en torno a un 40% de los parquímetros atrasan dos minutos, con lo que el automovilista paga por un tiempo que ya ha transcurrido y que no ha disfrutado.
Según los datos de facturación de los parquímetros de Madrid en 2007, que ascienden hasta los 70.212.163 euros, y el número de parquímetros operativos, AEA estima que el Ayuntamiento de Madrid podría recaudar irregularmente más de un millón de euros al año, a los que habría que añadir la recaudación por multas impuestas indebidamente (unos 400.000 expedientes) por rebasar unos tiempos máximos de estacionamiento erróneamente acortados.
Pasos adelante
Pese a todo lo anterior, AEA todavía no ha presentado una denuncia formal al Ayuntamiento de Madrid, y de momento sólo pedirá al alcalde Ruiz Gallardón el precinto de los dispositivos y la suspensión del estacionamiento regulado hasta que se garantice la correcta aplicación del servicio para todos los usuarios. No llegará una reacción oficial en los próximos días, y quizá entonces sí emprendan medidas legales.
AEA es una de las asociaciones de conductores más beligerantes con la gestión del Ayuntamiento de Madrid en sus competencias relacionadas con el tráfico, y el asunto de la homologación de los parquímetros ha sido motivo de lucha para esta organización durante más de diez años. Si no existe la homologación pertinente y las revisiones periódicas pertinentes, los datos emanados de estos dispositivos no tienen valor jurídico alguno. Es más, esto no ocurre sólo en Madrid, sino también en muchas otras ciudades españolas cuyas calles están custodiadas por parquímetros de discutible legalidad.
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