Nota global 13/20
El Mazda 2 convence desde el primer vistazo. Su esbelta figura le desmarca del estilo de su antecesor y al volante las sensaciones son prácticamente inmejorables. Demuestra una excelente soltura en la ciudad y saca las uñas en las carreteras más exigentes.
El comportamiento dinámico de los Mazda, en general, es una de sus grandes virtudes, pero en particular este Mazda 2 Sportive está entre los mejores de su clase en este aspecto, no olvidemos que el bastidor de este coche ha servido de base para la nueva generación del Ford Fiesta . Por si todo esto fuera poco, la gama de motores también es interesante. Dejamos a un lado el popular 1.4 CRTD de 68 caballos, seducidos por este 1.5 de 103 cv, de gasolina, que otorga al Mazda 2 una buena dosis de carácter y se conforma con consumo razonable.
Conducción
Tanto dentro como fuera de la ciudad, el nuevo Mazda 2 está entre los mejores de su segmento. Es especialmente fácil de llevar y logramos maniobrar sin esfuerzo gracias al tacto generoso de la dirección y el cambio, ambos elogiables. Y a medida que nos alejamos de la urbe y vamos sumando kilómetros en carretera, el Mazda 2 confirma las buenas sensaciones iniciales. El silencio acompaña nuestra marcha en autovía, circulando incluso a altas velocidades sólo se percibe el sonido del motor que es muy escaso a bajo régimen y encantador si llegamos a la parte alta del tacómetro. Nos parece un coche agradable y ¡llegan las curvas!
En las primeras trazadas la dirección nos convence. Su tacto se modifica a medida que aumentamos el ritmo y ahora es más directa. Resulta fácil trazar las curvas por el sitio y el bastidor se siente cómodo en las zonas más reviradas, donde demuestra gran agilidad y un aplomo sorprendente para su peso. Presume de dar en la báscula 960 kilos mientras que la mayoría de sus rivales supera con creces la tonelada. Con estas características no es de extrañar que el motor de 1.5 litros y 103 caballos impulse sobradamente al Mazda 2, incluso en las zonas de mayor pendiente. Eso sí, se trata de un motor muy lineal que solo desarrolla una potencia considerable cuando gira a alto régimen. Abajo, no brilla como un 1.6 de 105 cv de Volkswagen, por ejemplo.
De todos modos, en un puerto de montaña le aguanta el pulso tanto a un Seat Ibiza como a un Peugeot 207 y tan sólo en frenadas muy exigentes detectamos cierta inferioridad frente a estas dos alternativas de altura. Y es que el japonés carece de frenos de disco en el eje trasero.
Seguridad
El Mazda 2 aprueba con nota el apartado de la seguridad pasiva, avalado por las cinco estrellas obtenidas en las pruebas de choque de EuroNcap. Además, en estas pruebas obtuvo cuatro estrellas en seguridad para niños y dos de cuatro posibles en protección para los peatones en caso de atropello. El equipamiento de seguridad básico no incluye más que los airbag de conductor y pasajero y, en materia de seguridad pasiva, sorprende que no esté disponible de serie el ESP más que en las versiones más potentes.
Confort
A los mandos del Mazda 2 nos llama la atención el diseño del salpicadero, vistoso y funcional. A parte, la palanca de cambios está situada en una posición más elevada de lo habitual lo que posibilita un manejo cómodo desde la primera toma de contacto. El volante también es especialmente atractivo, de tres radios y aspecto deportivo, con mandos integrados para controlar tanto el ordenador de viaje como el radio CD con cargador de seis en el frontal, lector de formato MP3 y entrada auxiliar de tipo jack. Los demás controles también están bien dispuestos y no suele ser necesario su accionamiento porque este Mazda 2 es de los más equipados de su marca y eso se traduce en: encendido automático de las luces, sensor de lluvia, espejos retrovisores eléctricos, climatizador o sistema de arranque sin llave. Lo hace todo él solo.
En la parte trasera, la percepción del habitáculo cambia bastante y no sólo porque tres personas vayan apretadas, sino porque se echa de menos algo tan básico como los asideros. La capacidad del maletero tampoco es brillante, 250 litros más un doble fondo que esconde una rueda de repuesto, todo un detalle de agradecer hoy en día.
Ecología
El propulsor 1.5 de 16 válvulas es atmosférico, de inyección multipunto y además de resultar agradable por suavidad y prestaciones también demuestra un consumo muy razonable. En régimen mixto la media se sitúa en torno a los 6,9 l/100 km, y es fácil llevarlo a buen ritmo. Si acudimos a los datos oficiales estos indican un consumo de 5,9 l/100km y unas emisiones de 140 gr/km por lo que se sitúa en el primer tramo del impuesto verde, con un gravamen del 4,75%, junto a otros modelos con motor 1.6 CRTD de 109 caballos.







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